Proponen consulta nacional sobre energía nuclear

Se trata de una de las conclusiones de estudio contratado por la Comisión Nacional de Energía (CNE). Además de la necesidad de nuevas leyes, un organismo regulador independiente y una serie de “pasos para establecer un programa nuclear exitoso”, el informe finlandés establece que la consulta sobre seguridad, administración de desechos y medio ambiente “es importante para la transparencia y la confianza pública”. La Nación, 20 de julio 2009.


La creación de un proceso consultivo nacional que incluya a todos los interesados, es una de las ocho conclusiones que arrojó el estudio sobre marco regulador y experiencia internacional, encargado por la Comisión Nacional de Energía (CNE) al Organismo de Seguridad Radiológica y Nuclear de Finlandia (STUK), entidad que enumeró los pasos básicos para el inicio de un programa de energía nuclear exitoso en Chile, incluyendo la necesidad de un mayor desarrollo de leyes y la creación de un organismo regulador independiente.

Encargado en diciembre de 2008, entregado en marzo y revelado la semana pasada por la CNE, el documento establece la consulta nacional que incluya desde parlamentario a público general, "es importante para la transparencia y la confianza pública", pues "la aceptación pública y las conversaciones a nivel parlamentario sobre la opción nuclear son necesarias para proceder de una forma controlada".

El texto plantea que dicho programa debe desarrollarse "en conversaciones abiertas y transparentes donde se presentará información sólida sobre necesidades energéticas, asuntos de seguridad nuclear, administración de desechos y medio ambiente".

Apunta, además, que se "organizarán procesos de audiencia pública como parte del proceso de otorgamiento de permisos". Añade luego, que "es importante comprender los beneficios de la opción nuclear, así como también los riesgos relacionados con el uso de la radiación y la energía nuclear. Los asuntos de administración de desechos y medio ambiente también son puntos importantes a tratar antes de iniciar el proceso de otorgamiento de permisos".

Bases nucleares

La consulta nacional propuesta es parte de la ruta chilena hacia un potencial nuevo marco regulatorio para el desarrollo de la energía nuclear comercial.

En este contexto, dado que la actividad nuclear en el país se viene haciendo desde los años 70, una de las principales conclusiones del estudio es que Chile posee "una duradera infraestructura a través de la Comisión Chilena de Energía Nuclear y el Ministerio de Salud".

A lo anterior añade que la CNE ha establecido un grupo de trabajo sobre energía nuclear desde 2008. También, que se han implementado medidas de protección a nivel de organización para que el Ministerio de Energía y el Ministerio del Medio Ambiente lleven a cabo actividades para iniciar el proceso de evaluación del impacto medioambiental y crear las leyes medioambientales necesarias. Esto garantiza la preparación para el mayor desarrollo de la opción nuclear", concluye el STUK.

Falta regulación

Otra de las conclusiones más relevantes del informe de STUK apunta a que el inicio de un "programa de energía nuclear comercial requiere de un mayor desarrollo de las leyes y regulaciones para el otorgamiento de permisos, diseño y construcción de plantas"

Es más, apunta que "el actual sistema regulador no es suficiente para el programa nuclear comercial", por lo que Chile "requiere de un mayor desarrollo para crear un organismo regulador independiente en base al Convenio de Seguridad Nuclear y al proceso de otorgamiento de permisos para plantas de energía nuclear comerciales".

Impacto medioambiental

Según indica el documento final del STUK, el "Ministerio del Medio Ambiente está desarrollando el proceso de Evaluación del Impacto Medioambiental". El programa de investigación nacional añade que "es necesario para la selección del sitio y para establecer los conocimientos detallados sobre condiciones medioambientales en Chile, con el objeto de definir los requerimientos de diseño para las instalaciones nucleares (efectos sísmicos, posibilidades de efectos volcánicos, clima, Chile tiene uno de los desiertos más áridos del mundo, etc).

Enseguida, el informe establece como "necesario" efectuar los estudios de factibilidad para definir la base de diseño y otras condiciones para las plantas de energía nuclear comerciales. "Para un proyecto exitoso sin grandes sorpresas ni retrasos y con el fin de predecir los costos, es necesario contar con una opción de diseño probado y un proveedor de planta confiable en lo que respecta a las plantas de referencia. Si es posible, se prefiere una entrega "llave en mano" para minimizar el riesgo económico.

 
Regulación, seguridad y desmantelamiento
 
El informe de la STUK sostiene que dentro del trabajo que le queda al país por hacer es firmar y ratificar tratados internacionales. “Por ejemplo, los siguientes convenios no han sido firmados por Chile: Convenio Conjunto sobre Seguridad de la Administración de Combustible y sobre Seguridad de la Administración de Desechos Radiactivos, Convenio sobre Responsabilidad Civil por Daños Nucleares y Acuerdo de Medidas de Protección Integrales”, apunta.

Para el éxito del proyecto, la agencia finlandesa también señala que en Chile se “deberán considerar los asuntos relativos a los desechos antes de configurar un programa nuclear” y “estudiar las posibilidades para la eliminación final en Chile”. Además, “la instalación deberá estar diseñada de manera tal, que su desmantelamiento se lleve a cabo de manera fácil”.

El texto agrega que en la base del Convenio sobre Seguridad Nuclear, “uno de los temas claves es la organización del organismo regulador a nivel de gobierno. ¿Cómo se garantiza la independencia del organismo regulador para seguridad nuclear con respecto a la promoción y producción de energía nuclear? ¿Bajo qué ministerio, gobierno o Parlamento debería operar el organismo regulador en lo referente a la generación de informes, toma de decisiones de regulación y asuntos presupuestarios?

Los países nucleares más grandes cuentan con la mayor cantidad de organismos reguladores independientes conectados al Parlamento y al gobierno, pero sin perder su independencia. En los países más pequeños, el organismo regulador normalmente opera bajo algún ministerio. Esto también podría ser apropiado en el caso de Chile”.
 
Tres estudios en licitación
 
Durante el lanzamiento del libro “Programa de desarrollo de centrales nucleares en Chile 2009-2030”, realizado por la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros de Chile, el ministro de Energía, Marcelo Tokman, señaló que están en licitación tres estudios sobre energía nuclear. “Se puso en la página web de ChileCompra el llamado a tres estudios: el primero es el de riesgo natural, el segundo es regulación eléctrica y el tercero el marco legal. Además está pensado realizar otros estudios durante el próximo año”, sostuvo.

Tokman agregó que “con eso estamos siguiendo al pie de la letra las recomendaciones de la Organización Internacional de Energía Atómica, en términos de efectuar los estudios y levantamiento de toda la información necesaria para que pueda haber una discusión plenamente informada y para que el país pueda tomar una decisión en base a los beneficios, pero también tomando conciencia de los riesgos y cuáles son los desafíos desde el punto de vista de las regulaciones legales y formación de capital humano, para que si el país llegase a avanzar por este camino, dé garantías a Chile y al mundo de que se va a hacer de una manera segura”.

En agosto deberían estar adjudicados los estudios y en noviembre estarían listos los informes finales.
 
¿Dónde ubicar una planta?

Según el informe, el Ministerio del Medio Ambiente está desarrollando el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental. Además del detalle sobre las condiciones sísmicas, volcánicas y climáticas, “para la selección del sitio se deben considerar los peligros como accidentes aéreos” y “el efecto de descargas radiactivas durante la operación normal y en condiciones de accidentes”.

 
La ruta nuclear sugerida 

Junto con analizar las experiencias internacionales respecto del desarrollo de la energía nuclear, el informe de la STUK entrega ocho conclusiones para la opción chilena.

1.- Dado el desarrollo de actividades nucleares desde los años 70 y sus correspondientes leyes y regulaciones, el trabajo de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, del Minsal, de la CNE y el Ministerio de Energía, además de la normativa en evaluaciones de impacto ambiental, la STUK concluye que esta base "garantiza la preparación para el mayor desarrollo de la opción nuclear".

2.- El inicio del programa de energía nuclear comercial requiere de un mayor desarrollo de las leyes y regulaciones para el otorgamiento de permisos, diseño y construcción de plantas de energía nuclear.

3.- El actual sistema regulador no es suficiente para el programa nuclear comercial. Requiere de un mayor desarrollo para crear un organismo regulador independiente en base al Convenio de Seguridad Nuclear y al proceso de otorgamiento de permisos para plantas de energía nuclear comerciales.

4.- Chile necesita desarrollo del personal de regulación y su competencia. Proporcionar a la Organización de Seguridad Técnica correspondiente los programas computacionales apropiados para el análisis de seguridad, con el fin de respaldar el trabajo regulador. Establecer un adecuado sistema de educación y capacitación. Iniciar el programa de investigación orientado a la administración nuclear y de desechos a nivel nacional.

5.- La Comisión del Medio Ambiente está desarrollando el proceso de Evaluación del Impacto Medioambiental. El programa de investigación nacional es necesario para la selección del sitio y para establecer los conocimientos detallados sobre condiciones medioambientales en Chile.

6.- Es necesario efectuar los estudios de factibilidad para definir la base de diseño y otras condiciones para las plantas de energía nuclear comerciales. Para un proyecto exitoso sin grandes sorpresas ni retrasos y con el fin de predecir los costos, es necesario contar con una opción de diseño probado y un proveedor de planta confiable en lo que respecta a las plantas de referencia.

7.- La creación de un proceso consultivo nacional, incluyendo a los interesados y público general.

8.- Completar la autoevaluación del estado del desarrollo de la infraestructura nuclear chilena, de acuerdo con las pautas de la Agencia internacional de Energía Atómica (IAEA) y, luego disponer una revisión independiente de la autoevaluación.

 

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