Monseñor Infanti irrumpe en la junta de Enel en Italia contra HidroAysén

Junto a Juan Pablo Orrego, el obispo de Aysén -opositor al proyecto energético- obtuvo de accionistas minoritarios la opción de exponer por 10 minutos en la asamblea de la italiana, criticando el megaproyecto ante los máximos directivos de la firma. El Mercurio, 02 de abril 2010.


El jueves llegaron a la calle Regina Margarita, en Roma, Italia, el obispo de Aysén, monseñor Luis Infanti, en compañía de Juan Pablo Orrego (Ecosistemas) y Carlos Garrido (Defensores del Espíritu de la Patagonia). Se apresaban a participar de la junta de accionistas de la italiana Enel, que -como controladora de Endesa España- tiene directos intereses en Chile a través de Endesa.

El objetivo de esta comitiva era plantear en las más altas esferas de este conglomerado su oposición a HidroAysén, el megaproyecto que desarrollan Endesa y Colbún y que busca levantar cinco centrales con una inversión que ya se empina a los US$ 3.500 millones en Aysén.

Y lo consiguieron: a través de gestiones con un accionista minoritario de Enel, con cerca de 50 mil títulos, monseñor Infanti logró un poder no sólo para estar presente en la junta, sino que derecho a hablar por 10 minutos ante toda la asamblea.

La gestión se hizo a través de la Fundación Cultural Banca Ética, una organización de microcrédito, que tiene acciones de Enel y que desde hace tres años está haciendo uso de esta herramienta para hacer cuestionamientos de proyectos que ellos ven como destructivos. Ellos se contactaron con una congregación religiosa, les hablaron que venía esta delegación de Chile para hacer un planteamiento respecto de Patagonia, "y ellos cedieron su palabra y voz", cuenta desde Roma Juan Pablo Orrego.

En perfecto italiano, Infanti preparó una alocución de 4 carillas -originalmente también iba a hablar Orrego, pero por estatuto no se pudo "dividir" el derecho a voz-, en las que el obispo hizo un llamado a no hacer un uso destructivo del agua. Y apuntó al daño a las cuencas y la tensión social que ha traído.

"Endesa España ha entrado con fuerza en la Patagonia, como colonos modernos imponen su poder económico y político para la realización de megaproyectos destructivos. (…) Ayer los españoles, hoy los italianos", dijo. Y llamó a Enel a tener responsabilidad ética, ecológica y moral, para desarrollar energías sustentables en Chile y preservar la paz social en la Patagonia.

Orrego cuenta que en la asamblea por supuesto que participaban con rol protagónico Piero Gnudi y Fulvio Conti, el presidente y el CEO de Enel, entre otros varios altos representantes del grupo.

Conti -como parte de las respuestas a los diversos planteamientos de los accionistas- contestó: defendió la hidroelectricidad desde el punto de vista medioambiental y dijo que el proyecto se lleva a cabo con altos estándares ambientales.

La llegada de los chilenos a Enel es parte del debut de una nueva ofensiva de los opositores al proyecto energético. "Hay nuevas vetas de trabajo, participar en las junta de accionistas es parte de estas nuevas vetas", explica Orrego.

"Nosotros vamos a seguir humildemente pero con fuerza haciendo el trabajo hasta las últimas consecuencias. Yo vi un impacto. Fue un momento bastante histórico. Estas cosas no ocurrían antes", comenta Orrego.

El periplo de los chilenos continuará: reuniones con el departamento de Responsabilidad Social de Enel -ya antes habían tenido un encuentro con los sindicatos-, para después continuar hacia otras ciudades: Longarone, Udine (la ciudad natal del obispo), el Parlamento Europeo en Bruselas, entre otros.  
 
"Hay nuevas vetas de trabajo. Participar en las juntas de accionistas es parte de estas nuevas vetas", explica Orrego. 


 

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