Países retoman negociaciones de cambio climático tras crítica cumbre de Copenhague

Persisten trabas para un acuerdo vinculante que deje satisfechas a las más de 190 naciones participantes. El Diario Financiero, 08 de junio 2010.


Los países que participan en las negociaciones mundiales sobre combate al cambio climático retomaron las discusiones esta semana en Bonn, Alemania, con las confianzas algo más firmes tras la compleja cumbre de Copenhague, pero con la sombra de un Protocolo de Kioto que está por vencer.

Los delegados de las 194 naciones analizan las alternativas para fijar políticas mundiales de lucha contra este fenómeno ambiental a partir de 2013, y que se reúnen desde la semana pasada para seguir evaluando si continua con el pacto ambiental de Kioto o con un nuevo acuerdo mundial cuyas políticas permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2) a niveles que, a su vez, evitarían que hacia 2050 la temperatura mundial suba más de 2 grados Celsius.

Ayer continuaron las sesiones sobre materias como los mecanismos para mitigar y reducir las emisiones de carbono, la tecnología que habría que implementar para ello, la institucionalidad de los organismos a cargo de supervisar estas acciones, y el financiamiento de estos esfuerzos. Los países ya se habían reunido en Bonn en abril, no obstante estas discusiones fueron más que nada protocolares, por lo que las sesiones de junio son las más importantes desde Copenhague.

Todo esto dentro de un marco de discusiones separado en dos grandes grupos: aquél que observa la implementación del Protocolo de Kioto y el que evalúa qué hacer desde 2012 en adelante, una vez que la primera fase de este pacto culmine.

El principal avance hasta el momento es que el contenido del Acuerdo de Copenhague, el compromiso político, pero no legalmente vinculable que resultó de la reunión en diciembre en la capital danesa, impulsado por EE.UU. y los principales países desarrollados y emergentes del globo, fue incorporado en la discusión oficial.

Según delegados de Chile y del grupo informal de discusión Alianza de Islas Estados, esto le otorga legitimidad al acuerdo, que sólo ha sido suscrito por 127 países, causando especial rechazo entre las naciones ALBA y casi todas las naciones africanas.

Pero continúan las presiones y trabas que han marcado las discusiones en los últimos cuatro años, y que fueron las que imposibilitaron que se alcanzara un pacto legalmente vinculante en la crítica cumbre de Copenhague, en diciembre.

Nuevas prioridades

El secretario de la Convención de la ONU para Cambio Climático, Yvo de Boer, organismo anfitrión de las negociaciones, explicó al retomarse las reuniones ayer tras el fin de semana, que los diferentes intereses y preocupaciones siguen trabando las discusiones.

Por eso enfatizó que la prioridad en 2010 será reconstruir las confianzas perdidas durante la cumbre de Copenhague, que se liberen los US$ 30 mil millones pactados para financiar políticas de mitigación y de reducción durante este ejercicio, facilitar el flujo de los US$ 100 mil millones pensados para 2020, y mayor claridad sobre cómo elaborar un protocolo legalmente vinculante que genere consenso entre todas las partes.

Mercado del medio ambiente

La semana pasada, durante las discusiones sobre la conveniencia de utilizar los mercados de capital para mejorar la relación costo/beneficio y promover los planes de mitigación de gases contaminantes, Colombia habló en representación de Chile, Costa Rica, República Dominicana, Panamá y Uruguay, para enfatizar que este enfoque fomentará las inversiones del sector privado, beneficiará los ambientes locales y contribuirá a la creación de empleos. También hizo hincapié en la necesidad de aumentar el nivel de los objetivos de mitigación, facilitar la entrega de créditos y promover el acceso a los mercados de bono de carbono para los países emergentes.

Off the record

El oficial de las Naciones Unidas a cargo de facilitar las negociaciones de cambio climático, Yvo de Boer, deja el cargo el 1 de julio y hasta Copenhague mantuvo un tono protocolar a la hora de referirse a las conversaciones, pero desde que partió a KPMG, el secretario ha ido flexibilizando su lenguaje.

El libro del danés Per Meilstrup (The Struggle for the Climate: the story of a summit that spun out of control) cita un correo que el saliente personero de la ONU envió a sus pares pocos días después que la COP 15 terminara en diciembre. En el mensaje, explica que la presencia de más de 100 jefes de Estado dificultó la toma de decisiones y terminó trabando la que prometía ser la cumbre clave en la definición de políticas de lucha contra el cambio climático. "En vez de tener ese efecto catalizador que todos esperábamos, el rumor y la intriga se tomaron las reuniones" escribió.

La filtración de una propuesta del gobierno danés durante las negociaciones en diciembre, que no consideraba la posición de los países emergentes, tampoco ayudó a mejorar el ambiente; ambos hechos habrían "destruido" dos años de esfuerzos, sostuvo De Boer en el e-mail.


 

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