La Moneda reflota la agenda nuclear

En medio del conflicto por la termoeléctrica Barrancones, el Presidente le adelantó a la cúpula de la CPC que planea enviar tres proyectos para regular el uso de la energía nuclear. En esa labor se encuentra el ministro Raineri, quien se reunió esta semana con parlamentarios para abordar el tema.;La Tercera, 12 de setptiembre 2010.
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EL jueves 2, en plena reunión con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), el Presidente Sebastián Piñera dio una serie de razones por las cuales el empresariado no debía preocuparse por la cancelación del proyecto de la termoeléctrica Barrancones, en Punta de Choros. Su decisión, les dijo, no sólo era una excepción. Ante una serie de consultas de los privados, que pidieron impulsar proyectos energéticos para cumplir con las metas de crecimiento económico, Piñera selló el compromiso de ampliar la matriz energética y adelantó una decisión que contempla adoptar a fines de este año: enviar al Congreso una batería de proyectos para regular el uso de la energía nuclear en la legislación chilena.

El anuncio alivió a los líderes empresariales, donde el tema es una de sus prioridades. No todos, sin embargo, quedaron sorprendidos. Un mes atrás, en reserva, el ministro Ricardo Raineri (Energía) acudió a exponer ante la comisión de Medio Ambiente de la CPC los alcances de la iniciativa, que está siendo monitoreada de cerca por el Presidente. Más aún, altas fuentes de La Moneda afirman que Piñera contempla anunciar en el breve plazo su decisión de dar un marco legal a la energía nuclear, con el fin de que su sucesor pueda ponerla en marcha a partir de 2014.

“Nosotros estábamos al tanto de los proyectos del gobierno, el ministro Raineri los explicó. Creo que corresponden a una visión de Estado. Hay que tener todos estos pasos previos, porque la energía nuclear tiene una regulación internacional, hay que cumplir requisitos y hay un manejo de supervisión, regulación y fiscalización que le competen al gobierno”, señaló a La Tercera el presidente de la CPC, Rafael Guilisasti.

Para el Mandatario, la escasez energética se ha transformado en una de sus prioridades. En la campaña había señalado que no usaría la energía nuclear “mientres atente contra la salud y el medioambiente”. Actualmente, en las oficinas de La Moneda suelen escucharlo decir que en 2020 se debe contar con un 20% de energías renovables, pero que el gobierno también tiene que recurrir a todas las fuentes posibles para revertir el adverso escenario.

El 28 de agosto, durante una visita a Punta de Choros, Piñera señaló por primera vez en público el interés de su gobierno por el uso de energía nuclear. “Le hemos pedido al ministro de Energía que vayamos desarrollando la institucionalidad en esta materia y vamos a becar a 20 profesionales para que vayan a los mejores centros de energía nuclear del mundo a capacitarse para estar preparados para cuando el futuro golpee la puerta”, dijo en esa oportunidad.

Ahora, sostienen cercanos al Mandatario, el tema nuclear cruzará la agenda con que llegará en octubre a Francia y en noviembre a Japón. Ambos países cuentan con decenas de plantas y sus medidas de seguridad son reconocidas mundialmente.

Proyectos de ley

Esta semana, ya sin la construcción de termoeléctricas en el peak de la agenda, Raineri continuó avanzando en el tema. Fue esa agenda la que lo llevó a juntarse el lunes 6 con los presidentes de las comisiones de Energía del Senado, Jaime Orpis, y la Cámara de Diputados, Alejandro García-Huidobro.

En el encuentro, Raineri les explicó el estado de avance de las iniciativas del gobierno. “El ministro está trabajando dos o tres proyectos que le darán institucionalidad a este tema”, señala García-Huidobro.

La primera iniciativa pasa por crear un órgano regulador nuclear o superintendencia, que sería la responsable de supervisar que las eventuales plantas cumplan con las normativas de seguridad y medioambientales. El ente estaría encargado de establecer normas y estándares relativos a la utilización de esta energía en todas sus formas, además de su fiscalización.

Otro proyecto que baraja el Ejecutivo apunta a establecer un centro de investigación para formar profesionales que estén capacitados para operar los reactores nucleares y vigilar que se cumplan las normas de seguridad de acuerdo a la eventual nueva legislación. En el gobierno señalan que aún no existe dotación suficiente de profesionales vinculados al tema nuclear y que, por lo tanto, se debe invertir en su formación en el exterior.

La tercera ley abordaría el modelo de propiedad de las plantas. Entre los expertos se ha instalado inicialmente la idea de que lo mejor es que exista un sistema mixto, donde el Estado y privados sean “socios”, pues el uso de energía nuclear es sensible y requiere la supervisión del gobierno. Ese formato, que aún está en evaluación, entrega una garantía a los empresarios: que los proyectos llegarán hasta el final, aunque existan detractores del mundo medioambiental. Tras el encuentro con Raineri, el diputado García-Huidobro valoró la iniciativa del gobierno. El senador Orpis, en tanto, planteó que La Moneda debe oficializar su postura a favor de que la energía nuclear sea incorporada a la matriz antes de enviar los proyectos de ley al Congreso.

Por otro lado, Orpis le envió hace algunos días un informe proclive al uso de la energía termosolar a María Luisa Brahm, jefa de asesores del Presidente. El próximo 7 de octubre viajará a España junto al ministro Raineri para visitar una planta en Sevilla.

La alerta de Bachelet

La agenda nuclear que desplegará Piñera tiene como punto de partida el trabajo que realizó su antecesora, Michelle Bachelet. En 2007, tras las presiones al interior de la Concertación y los conflictos con Buenos Aires por el envío de gas a Chile, la ex presidenta tomó la decisión de iniciar los estudios sobre la factibilidad de construir en Chile plantas nucleares.

La iniciativa fue realizada por un grupo de expertos, encabezados por el doctor en física Jorge Zanelli. El trabajo de Zanelli finalizó en octubre de ese año y concluyó que no existen razones de peso para que el país descarte este tipo de energía. El informe, por el contrario, mostraba sus ventajas.

“Si no se hace algo radical, la matriz va seguir creciendo a base de carbón que es más contaminante, con la excepción de Hidro Aysén, que sería un pequeño respiro. En ese escenario todo indica que es necesario hacer una inversión y la manera de enfrentar estos problemas es avanzar en el conocimiento de la energía nuclear”, dice Zanelli a La Tercera.

Entre 2008 y 2010, los estudios quedaron en manos de Marcelo Tokman. El ex ministro de Energía elaboró un texto de 100 páginas, donde expone los serios problemas energéticos que enfrentará el país a partir del 2020 y propone avanzar en una legislación nuclear sujeta al Convenio de Seguridad Nuclear de Viena (ver nota secundaria).

Tokman le entregó el documento a Bachelet en enero de este año. Muchos de sus planteamientos hoy son la base utilizada por el gobierno en la redacción de los proyectos. Esta vez, sin embargo, la idea es dejar zanjados todos los requisitos legales para operar la energía nuclear y que sólo reste una decisión al sucesor de Piñera: comenzar a construir las plantas.
 
El informe que recibió Bachelet

En enero de este año, poco antes de abandonar el gobierno, la ex Presidenta Michelle Bachelet recibió un desalentador informe sobre la proyección de la escasez de energía en Chile. En el texto de 100 páginas, elaborado por el ex ministro Marcelo Tokman, se afirma que Chile requerirá del uso de fuentes nucleares desde mediados de la década que se inicia en 2020: sólo así logrará garantizar la seguridad del abastecimiento de energía y sus precios, además de cumplir con las metas económicas. El documento plantea que aún existe tiempo para tomar la decisión de construir plantas, que éstas no son contaminantes y que la puesta en marcha de un programa nuclear es una necesidad ineludible. Aquí al gunos párrafos seleccionados del dossier.

Impacto ambiental

Dado que la generación núcleo-eléctrica produce electricidad mediante un proceso sin combustión, prácticamente no emite gases de efecto invernadero (GEI), así como tampoco gases contaminantes con efectos local, como los óxidos de nitrógeno y azufre. Sípuede alterar el ecosistema acuático, debido a la toma y descarga de agua necesaria para el proceso de refrigeración del reactor, pudiendo afectar la población y diversidad de especies en el área cercana al emplazamiento del tubo. Tiene un bajo volumen de residuos radiactivos.

Suministro

Es seguro debido a las reservas demostradas y proyectadas de uranio distribuidas alrededor del mundo ya que los principales proveedores de este metal presentan un bajo riesgo geopolítico. De acuerdo al último reporte conjunto de la Agencia Nuclear de la OCDE y el Oiea, Chile cuenta con 1.930 toneladas de uranio identificadas, pero se requiere una mayor actividad exploratoria para obtener una estimación más completa.

Costos

Aunque su inversión es superiora las energías convencionales, los costos de operación son relativamente bajos y estables.

Seguridad

La experiencia a nivel mundial ha demostrado que, sin importar su diseño de origen, los reactores han soportado actividad sísmica considerable sin sufrir daños y sin liberar radiación al ambiente. Existen numerosos ejemplos de plantas que han soportado adecuadamente sismos importantes, especialmente en la zona de California, Japón y el sudeste asiático. Por lo tanto, se puede generar esta electricidad: el único requisito es una correcta selección del sitio y que la planta cumpla con las normas antisísmicas adecuadas.

Caso Chernobyl

Más allá del impacto en la opinión pública que causó este accidente, si se considera sólo el historial de funcionamiento de las centrales convencionales de generación, la núcleo eléctrica es la menos riesgosa y de menor impacto. Por ejemplo (las centrales) de carbono registran 1.221 accidentes severos; las de petróleo, 397; el gas natural, 125; la de hidroeléctrica, 11, y la nuclear, uno.

Propuestas legislativas

A) Se debe contar con una legislación nuclear y que cumpla con los requisitos exigidos por los tratados internacionales; b) Contar con un órgano regulador con atribuciones e independiente que garantice transparencia; C) Buscar potenciales sitios para ver si cumplen con requisitos geológicosy sísmicos y si tienen acceso a agua suficiente para la red D) Crear un instituto de investigación para la formación de profesionales.

El gobierno contempla enviar a fines de año una batería de proyectos al Congreso. Uno de ellos apunta a crear una suerte de superintendencia nuclear.

El Presidente Piñera abordará el tema durante las giras que realizará en octubre a Francia y en noviembre a Japón.

 

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