Primera conferencia de prensa CANLA en la COP20

Un futuro con 100% de energía renovable, la visión de largo plazo de la sociedad civil en la COP20.


La Climate Action Network Latinoamérica señaló hoy en la inauguración de la Conferencia de las Partes en Lima que las negociaciones climáticas del Convenio Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) deben marcar el rumbo hacia la eliminación de combustibles fósiles y la transición a un mundo impulsado al 100% por energías renovables.

Representantes de la sociedad civil latinoamericana reiteraron en conferencia de prensa su expectativa de que en la COP20 se produzca el borrador de un texto con compromisos claros y ambiciosos para que los países firmantes den pasos estratégicos para estabilizar las emisiones y detener los peligrosos efectos del cambio climático.

Enrique Maurtua, Asesor de Política Internacional de Climate Action Network-Latinoamérica (CAN-LA), destacó que el primer paso para que los países puedan afrontar la brecha de emisiones es cumplir con lo que ya está sobre la mesa: los acuerdos del protocolo de Kyoto.

“Todos los países latinoamericanos son diferentes, tienen desafíos diferentes y sin embargo todos deben involucrarse y lograr el bienestar bajo en carbono permitiendo con ello lograr la seguridad para los trabajadores y erradicación de la pobreza. Para la región será clave que la COP20 de paso a un nuevo acuerdo que incluya las contribuciones voluntarias de los países en materia de mitigación, las acciones de adaptación, y el financiamiento que permita implementarlas. Los 10 mil millones de dólares comprometidos para el Fondo Verde para el Clima deben incrementarse a 100 mil millones de dólares para el año 2020”, señaló Maurtua.

A 20 años de que los países suscribieron por primera vez el CMNUCC se mantiene vigente la necesidad de que los acuerdos generados se apeguen al principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas, considerando las capacidades de cada país. Tania Guillén, del Programa Voces del Sur y el Centro Humboldt (Nicaragua), enfatizó que hoy en día existen economías cuya capacidad de apoyar los esfuerzos de mitigación y adaptación se ha incrementado significativamente en estas dos décadas.

Guillén destacó la vulnerabilidad de la región centroamericana y la urgencia de avanzar en el financiamiento de las acciones de adaptación: “De los siete países que conforman Centroamérica, cuatro se encuentran entre los 15 con la mayor vulnerabilidad climática en el mundo. Se calcula que en la década pasada se perdió un 10% del PIB de los países centroamericanos debido al gasto generado por la atención a desastres climáticos. Aún si se contiene el calentamiento global a 1.5 °C, Centroamérica continuará enfrentando los impactos del cambio climático”, señaló.

El futuro climático del planeta es una preocupación real de los jóvenes. Raquel Rosenberg, de la organización Engajamundo, hizo un recuento del proceso de articulación de las organizaciones juveniles que el día de ayer acordaron la “Declaratoria de los Jóvenes para COP 20”. Los jóvenes demandan espacios de participación con voz y voto a nivel nacional, y ser los interlocutores del proceso de educación definido en el artículo 6 de la CMNUCC. Raquel enfatizó la preocupación por el futuro energético del planeta: “para los jóvenes, las mega-hidroeléctricas no son parte de las energías renovables ni son tecnologías limpias, por eso exigimos el fin de los subsidios a los combustibles fósiles, la transición a energía solar distribuida y redireccionamiento inmediato de las inversiones que fomentan las tecnologías sucias y contaminantes, llevar las emisiones de gases de efecto invernadero a cero, y llegar al 100% de energías renovables en el 2050”, finalizó Rosenberg.

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La Climate Action Network Latinoamérica señaló hoy en la inauguración de la Conferencia de las Partes en Lima que las negociaciones climáticas del Convenio Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) deben marcar el rumbo hacia la eliminación de combustibles fósiles y la transición a un mundo impulsado al 100% por energías renovables.

Representantes de la sociedad civil latinoamericana reiteraron en conferencia de prensa su expectativa de que en la COP20 se produzca el borrador de un texto con compromisos claros y ambiciosos para que los países firmantes den pasos estratégicos para estabilizar las emisiones y detener los peligrosos efectos del cambio climático.

Enrique Maurtua, Asesor de Política Internacional de Climate Action Network-Latinoamérica (CAN-LA), destacó que el primer paso para que los países puedan afrontar la brecha de emisiones es cumplir con lo que ya está sobre la mesa: los acuerdos del protocolo de Kyoto.

“Todos los países latinoamericanos son diferentes, tienen desafíos diferentes y sin embargo todos deben involucrarse y lograr el bienestar bajo en carbono permitiendo con ello lograr la seguridad para los trabajadores y erradicación de la pobreza. Para la región será clave que la COP20 de paso a un nuevo acuerdo que incluya las contribuciones voluntarias de los países en materia de mitigación, las acciones de adaptación, y el financiamiento que permita implementarlas. Los 10 mil millones de dólares comprometidos para el Fondo Verde para el Clima deben incrementarse a 100 mil millones de dólares para el año 2020”, señaló Maurtua.

A 20 años de que los países suscribieron por primera vez el CMNUCC se mantiene vigente la necesidad de que los acuerdos generados se apeguen al principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas, considerando las capacidades de cada país. Tania Guillén, del Programa Voces del Sur y el Centro Humboldt (Nicaragua), enfatizó que hoy en día existen economías cuya capacidad de apoyar los esfuerzos de mitigación y adaptación se ha incrementado significativamente en estas dos décadas.

Guillén destacó la vulnerabilidad de la región centroamericana y la urgencia de avanzar en el financiamiento de las acciones de adaptación: “De los siete países que conforman Centroamérica, cuatro se encuentran entre los 15 con la mayor vulnerabilidad climática en el mundo. Se calcula que en la década pasada se perdió un 10% del PIB de los países centroamericanos debido al gasto generado por la atención a desastres climáticos. Aún si se contiene el calentamiento global a 1.5 °C, Centroamérica continuará enfrentando los impactos del cambio climático”, señaló.

El futuro climático del planeta es una preocupación real de los jóvenes. Raquel Rosenberg, de la organización Engajamundo, hizo un recuento del proceso de articulación de las organizaciones juveniles que el día de ayer acordaron la “Declaratoria de los Jóvenes para COP 20”. Los jóvenes demandan espacios de participación con voz y voto a nivel nacional, y ser los interlocutores del proceso de educación definido en el artículo 6 de la CMNUCC. Raquel enfatizó la preocupación por el futuro energético del planeta: “para los jóvenes, las mega-hidroeléctricas no son parte de las energías renovables ni son tecnologías limpias, por eso exigimos el fin de los subsidios a los combustibles fósiles, la transición a energía solar distribuida y redireccionamiento inmediato de las inversiones que fomentan las tecnologías sucias y contaminantes, llevar las emisiones de gases de efecto invernadero a cero, y llegar al 100% de energías renovables en el 2050”, finalizó Rosenberg.

Fuente: http://www.can-la.org/es/notaPrensa/primera-conferencia-de-prensa-canla-en-la-cop20

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