Algas se convertirían en la solución para reparar el daño ambiental

Sistema de plantación en el mar permitiría sacar metales pesados del agua y limpiar las áreas de manejo de los pescadores. Fuente: El Mercurio de Valparaiso, 25 de julio de 2016.


Hace un año y luego del primer derrame de petróleo que afectó a la bahía de Quintero y Puchuncaví , el 24 de septiembre del 2014 por el vertimiento de más de 38 mil litros de combustible del buque tanque “Mimosa” en la bahía de Quintero, los pescadores de las caletas de Horcón, Ventanas y Maitencillo comenzaron a trabajar con un sistema de macroalgas que les prometía limpiar, en parte, las áreas de manejo de diferentes contaminantes.

Con algo de esperanza para rescatar su única fuente laboral comenzaron a trabajar con profesionales de la Universidad Andrés Bello y con la Seremi de Medio Ambiente en el proyecto denominado “Fic- Algas 2015- 2016” que consiste en el cultivo de alga parda, Macrocystis pyrifera, en las tres áreas de manejo de las citadas caletas, estudio que concluyó que las especies son capaces de capturar metales pesados en el agua; entre ellos, cadmio, arsénico, cobre, plomo y hierro.

Positivos resultados

“Este Fic sí nos dio los resultados esperados medianamente en determinar la capacidad de bioconcentración de estás macroalgas respecto a los metales pesados e hidrocarburos porque se comprobó que la bioconcentración en las macroalgas dio captura a los metales pesados pero no en hidrocarburos”, explicó la seremi de Medio Ambiente, Tania Bertoglio. Para el hidrocarburo, especificó la autoridad ambiental, existe otro tipo de mecanismo que está a prueba y que es a base de bacterias.

“Una bacteria efectivamente absorbe hidrocarburo pero ese es otro mecanismo y en el Fic los resultados fueron los esperados. Crecieron los cultivos de macroalgas, se determinó la concentración de metales pesados y se transfirieron los conocimientos técnicos y ecológicos a los pescadores”, recalcó Bertoglio.

El muestreo en la zona mientras se realizó el proyecto fue permanente y quien estuvo a cargo de la implementación y monitoreo fue la investigadora de la Universidad Andrés Bello, Loretto Contreras. La especialista dio información sobre las principales conclusiones del programa. “A medida que iba creciendo, en un período de 120 días, nosotros determinamos el contenido de metales en el agua como también el tejido orgánico. Los resultados evidencian que la microalga concentra altos metales como arsénico, selenio, plomo, etc. y los niveles del agua, en el tiempo que nosotros determinamos, no superan las normas internacionales de toxicidad”.

Otros aspectos

Además de la captación de metales pesados a través de las algas el programa comprobó, según recalcó la investigadora, que las caletas estudiadas tienen un comportamiento similar entre sí en relación al crecimiento del huiro, sin embargo, la respuesta es diferente.

“La caleta de Ventanas se separa de Horcón y Maitencillo porque tiene mayores concentraciones de cadmio y de cobre en el agua pero no superan los niveles internacionales. Ahí se refleja la concentración y tal vez existe la entrada de metales pesados en el tejido del alga. Hay algunos metales que están bioconcentrando a nivel que no se podría reutilizar el alga para consumo humano o animal porque tienen alta concentración de metales pesados que pueden ser tóxicos para los organismos”, afirmó la investigadora.

Debilidades

Respecto al contenido orgánico del huiro y las debilidades del programa, Contreras afirmó “que son similares en las tres caletas. No hay diferencias pero dependiendo de la norma europea, para ciertos grupos en la columna de agua, la concentración supera varias veces la norma, entonces ahí tendríamos un poco de problema, mientras el tejido no concentra hidrocarburo por lo que puede ser otro organismo como bacteria que lo concentre”, precisa.

El proyecto comprobó que en la zona trabajada aparecieron productos que estaban extintos y que las áreas de manejo pueden ser reutilizadas por los pescadores, está vez, con concentraciones menores de metales pesados.

Pese al avance, la autoridad reconoció que queda trabajo por hacer porque aún está pendiente la remediación del sedimento. “Una cosa es que se limpie el agua pero mientras los sedimentos que están contaminados estén quietos no ocasionan nada por eso trabajamos en un plan de diseño de monitoreo de la bahía para trabajar con los sedimentos”, precisó Bertoglio.

Reutilización del alga

Al estar el huiro con alta concentración de metales pesados, como afirmó Contreras, el consumo como alimento es descartado por lo que las autoridades están analizando otro sistema donde se pueda vender el producto para sacar un valor agregado para la pesca artesanal.

“Tenemos una fase completa porque efectivamente la biomasa del alga al aumentar limpia el agua y crece y por eso estamos buscando la posibilidad de que pudiésemos masificar y vender el producto”, afirmó Bertoglio.

Y subrayó que “como sabemos que estás macroalgas no se pueden ocupar como alimento estamos buscando otro fin y eso lo queremos trabajar a través de otro proyecto de diversificación del producto”.

Una de las alternativas que postuló la autoridad es sacar estás algas del mar y reutilizarlas para venderlas a empresas del complejo industrial por su capacidad de combustión.

“En este análisis de buscar diversificación para aumentar el rubro de los pescadores hemos tenido información de que el alga es un buen combustible, se usa como biocarbón; por lo tanto, lo que queremos y esperamos hacer es que se venda para el mismo uso del parque industrial. Además, si nosotros estamos haciendo proyectos de fitoestabilización en Quintero y Puchuncaví, esto nos sirve de excelente abono y se puede reutilizar”, sostuvo Tania Bertoglio.

Modelo a replicar

Al tener buenos resultados del proyecto, la autoridad ambiental anunció que se puede implementar el sistema en otras áreas de manejo de caletas de pescadores afectadas por contaminantes lo que es financiado a través de un programa de la Subsecretaria de Pesca (Subpesca).

“Nosotros hemos trabajado en conjunto con todos los servicios, se ha transmitido la información y la idea es que los pescadores a través de fondos que tiene la Subsecretaría de Pesca puedan postular al cultivo de macroalga en sus áreas de manejo. Con estos antecedentes cualquier agrupación de pescadores que tenga un área de manejo disponible para su administración puede postular a fondos para la implementación de cultivos”, precisó la seremi de Medio Ambiente.

– Trabajo con hidrocarburo en el mar

Respecto al trabajo de biorremediación del hidrocarburo que se encuentra en el mar en la bahía de Quintero, la seremi de Medio Ambiente confirmó que ya se iniciaron pruebas con la bacteria que capta este material para comenzar a limpiar los diferentes sectores. “En paralelo se han hecho las pruebas con la Universidad de Valparaíso por lo que esperamos tener resultados”, afirmó la autoridad. En relación al tiempo de implementación la autoridad de medio ambiente recalcó que aún está por definirse porque el estudio está en proceso para determinar si efectivamente esta metodología resulta como en el caso de las algas.

$120 millones fueron invertidos a través del Fondo de Innovación y Competitividad -FIC- del GORE.

120 días luego de un monitoreo constante y un proceso de cremiento se comprobó la captación de metales.

“La biomasa de las algas aumenta, disminuye la cantidad de metales pesados, los absorbe y biorremedia la zona” Tania Bertoglio Seremi de Medio Ambiente

Katherine Escalona M.

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