Marine Harvest ha retirado más de cien camionadas de desechos desde lahar

Salmonera desarrolla, junto a la comunidad de la cara sur del Calbuco, una campaña de limpieza para levantar restos de su piscicultura arrasada por alud en la erupción. Fuente: El Llanquihue de Puerto Montt, 13 de agosto de 2016.


La madrugada del 23 de abril de 2015, durante el segundo pulso eruptivo del volcán Calbuco, un aluvión de agua, ceniza y roca descendió a toda velocidad por el cauce del río Blanco, ubicado en la cara sur del macizo a 32 kilómetros de Puerto Montt.

La furia del lahar golpeó una serie de estructuras a su paso, siendo la primera de ellas la piscicultura de propiedad de la empresa Marine Harvest. La gigantesca masa arrasó con planchas de lata, estanques, bins de plástico, cilindros de gas, cañerías, placas de aislante térmico, piscinas de alevines y millones de smolts de salmón.

El lahar siguió avanzando hacia lago Chapo, destruyendo todo a su paso. A metros de la escuela del sector, interrumpió la conectividad terrestre al destruir el puente sobre el río Blanco, y transformó en escombros varias viviendas emplazadas en su ribera. Los días siguientes, el panorama era desolador y los efectos sobre el paisaje con los restos de estructuras regados por todas partes.

A 15 meses desde que la furia volcánica se hiciera sentir en río Blanco, la unión entre una empresa privada y la comunidad de vecinos del sector, ha permitido retirar gran parte de los escombros que trasladó el despertar del Calbuco.

César Mansilla, dirigente de la Junta de Vecinos de Río Blanco, dijo a El Llanquihue que “tras la erupción vimos los que escombros que quedaron en nuestro sector, los que principalmente provenían de la piscicultura Marine Harvest. La comunidad, a través de la Seremi del Medio Ambiente, llegó a un acuerdo con la empresa para limpiar el sector afectado”.

latas y plumavit

La empresa, los vecinos y las autoridades recorrieron el sector desde la piscicultura hasta el Lago Chapo, se marcaron las zonas donde estaban los escombros, consiguieron la autorización de ingreso para los sitios privados e iniciaron los trabajos de limpieza, que ya han permitido retirar mil 400 metros cúbicos de desechos.

“Hay latas, plumavit, piezas plásticas, bidones, piezas tubulares utilizadas en la industria que se denominan bioblocks, que estaban regados por todo el sector”, dijo el dirigente.

Franklin Soto, asistente de operaciones de Marine Harvest y coordinador territorial de la operación de limpieza , informó que la campaña que se inició una vez que las autoridades permitieron el acceso a la denominada zona cero, se ha realizado en seis operativos, los últimos dos en coordinación de la comunidad de Río Blanco.

“Aquí se está trabajando de dos maneras, con una operación rastrillo para recoger desechos químicos y elementos livianos, y otra con maquinaria pesada para levantar latas, estructuras metálicas y desechos de gran volumen. Hemos retirado cien camionadas de todo tipo de elementos extraños y no sólo de los provenientes de las que fueron nuestras instalaciones. Por ejemplo, hemos encontrado partes de viviendas e incluso el chasis de un automóvil que estaba enterrado en las cenizas”, contó Soto.

En los últimos operativos, la empresa ha contratado a pobladores del sector, los que se han unido a las labores de recuperación ambiental a los trabajadores de Marine Harvest.

Tal es el caso de Johnny Villena, quien ha trabajado principalmente en la recuperación de poliestireno expandido (plumavit), el elemento más difícil de recuperar porque al ser muy liviano se desplaza con el viento y con las lluvias.

“Mi casa se salvó de milagro, porque el lahar se abrió y pasó por ambos costados sin tocarla. Sigo acá en el sector y me he sumado a la operación de limpieza, retirando fundamentalmente bioblocks, plumavit y fibras. He trabajado en dos etapas, que en total suman tres meses y medio”, dijo el vecino que reúne los desechos en un saco que posteriormente se traslada a un punto de acopio, donde es retirado por un camión.

Buenos vecinos

Adrián Maldonado, jefe de comunicaciones y de responsabilidad social empresarial (RSE) de la salmonera, sostuvo que la tarea es parte de la visión que tiene la empresa respecto a ser un buen vecino. “Estamos insertos en una comunidad, y esta fue una catástrofe natural que nos afectó a todos, por lo que lo mínimo que podemos hacer es primero conversar con los vecinos, conocer sus prioridades y luego iniciar la limpieza”, sostuvo.

1.400 metros cúbicos de escombros y desechos ya han sido retirados desde el lahar que descendió por el cauce del río Blanco.

478 días han transcurrido desde que la madrugada del 23 de abril 2015, cuando un alud de cenizas, roca y agua, descendió desde el volcán.

Luis Toledo Mora

Comments are closed.