“La resistencia antimicrobiana es una pandemia silenciosa y la salmonicultura es parte del problema”, alerta microbiólogo
By valentina

“La resistencia antimicrobiana es una pandemia silenciosa y la salmonicultura es parte del problema”, alerta microbiólogo

Felipe Cabello es microbiólogo y referente internacional en resistencia antimicrobiana. Sus investigaciones han sido pioneras en demostrar la relación entre el uso de antibióticos y otros animicrobianos en la salmonicultura chilena, la aparición de bacterias resistentes en el ambiente marino y su potencial impacto en la salud humana. Fuente: El Desconcierto, 23 de enero de 2026.

Por El Desconcierto

El microbiólogo chileno y referente internacional en resistencia antimicrobiana Felipe Cabello, advierte que el uso intensivo de antimicrobianos en la salmonicultura sigue generando impactos ambientales y sanitarios de largo alcance. En esta entrevista, el investigador analiza la evidencia científica más reciente, el vínculo entre ecosistemas marinos y la salud humana, y por qué la resistencia antimicrobiana ya es considerada una crisis global.

— Usted ha señalado que la salmonicultura es una de las actividades humanas que más antimicrobianos utiliza en Chile. ¿Sigue siendo así hoy?

Sí, absolutamente. Los datos más recientes confirman que la salmonicultura sigue siendo la principal actividad consumidora de antimicrobianos en el país. Cuando uno revisa los informes oficiales de Sernapesca, ve que se utilizan cientos de toneladas al año, principalmente de florfenicol. Eso contrasta fuertemente con la medicina humana, donde fármacos equivalentes como el cloranfenicol se usan en cantidades menores, a veces solo en kilos.

Esta desproporción ya la habíamos advertido hace años y la reiteré en una columna publicada en 2023, donde señalé que la salmonicultura concentra el mayor uso de estos fármacos en Chile.

— ¿Por qué es importante hablar de “antimicrobianos” y no solo de “antibióticos”?

Porque no todos los fármacos que se usan son antibióticos, es decir producidos por microorganismos. Algunos, como las quinolonas o las sulfas, son de síntesis química. Cuando hablamos de antimicrobianos estamos incluyendo todo el conjunto de sustancias antibacterianas, y eso permite dimensionar mejor el problema.

Además, desde el punto de vista de la resistencia, no importa si el compuesto es natural o sintético: el efecto selectivo sobre las bacterias es el mismo.

— Uno de los datos más impactantes que usted presentó es que cerca del 80% de los antimicrobianos usados en salmonicultura termina en el ambiente. ¿Cómo ocurre eso?

Ocurre porque una gran parte de estos fármacos no se absorben totalmente por los peces. Se eliminan a través de las heces y la orina, y llegan directamente al agua y al fondo marino con su actividad antibacteriana intacta. Lo mismo sucede con el alimento medicado con antimicrobianos que no se ingiere.

Esto genera lo que llamamos disbiosis: se eliminan las bacterias susceptibles y sobreviven las resistentes. Ese proceso altera profundamente el microbioma del sedimento y del ecosistema marino, favoreciendo la persistencia y la expansión de genes de resistencia.

Este fenómeno ha sido documentado en estudios que detectan bacterias resistentes y genes de resistencia en sedimentos cercanos y alejados de centros de cultivo.

— ¿Por qué este problema ambiental termina siendo también un problema de salud humana?

Porque las bacterias no respetan compartimentos. Hemos encontrado los mismos genes de resistencia en bacterias ambientales y en bacterias patógenas humanas. En el sur de Chile, por ejemplo, se identificaron genes idénticos de resistencia en bacterias del sedimento marino y en Escherichia coli aisladas de infecciones urinarias de pacientes en el hospital .

Eso demuestra que existe una comunidad de intercambio genético entre bacterias ambientales y las que infectan a las personas. No es una hipótesis: existe amplia evidencia molecular que lo demuestra.

— ¿Qué dicen los estudios clínicos sobre el impacto de la resistencia antimicrobiana en Chile?

Los datos son muy claros. Un estudio que analizó información de 39 hospitales entre 2008 y 2017 mostró un aumento sostenido de la resistencia antimicrobiana. Investigaciones posteriores, que abarcan el período 2018–2022, confirman que las infecciones resistentes implican, más ingresos a UCI, costos adicionales de miles de dólares por paciente, además de un aumento significativo en muertes atribuibles a estas infecciones.

— A nivel internacional, ¿cómo se entiende hoy la resistencia antimicrobiana?

Hoy la resistencia antimicrobiana es reconocida como una crisis sanitaria global. Un artículo reciente de la American Society for Microbiology la define derechamente como una “pandemia silenciosa”, responsable de millones de muertes al año. No es un problema del futuro: es algo que ya está ocurriendo.

— ¿Cuánto de esta crisis se puede atribuir directamente a la salmonicultura en Chile?

La resistencia antimicrobiana es multifactorial, eso es importante decirlo. No se puede atribuir todo a una sola actividad. Pero también es cierto que la importante liberación de antimicrobianos al ambiente acuático crea reservorios de resistencia que afectan tanto a ecosistemas como a las comunidades humanas.

Desde el punto de vista científico, negar el rol de la salmonicultura en este proceso no es adecuado.

— ¿Qué debería cambiar para enfrentar este problema de forma efectiva?

Primero, regulaciones mucho más estrictas sobre el uso de antimicrobianos y hacer estudios de la epidemiología de la resistencia. Segundo, un enfoque real de Una Salud que integre un cuidado simultáneo de la salud humana, animal y ambiental. Y, tercero, entender que este no es solo un problema productivo o económico, sino también un problema sanitario de largo plazo.

La resistencia antimicrobiana, una vez instalada, es extremadamente difícil de revertir. Por eso la prevención es clave.

*Felipe Cabello es microbiólogo y doctor en medicina y cuenta con una extensa trayectoria en investigación sobre resistencia antimicrobiana y su impacto sobre la salud pública. Ha sido investigador y profesor en la Universidad de Chile y en los Estados Unidos y sus trabajos han sido publicados en revistas científicas internacionales y citados cientos de veces en informes sanitarios y ambientales tanto en Chile como en el extranjero.

Esta nota se publica en alianza con la campaña Salvemos la Patagonia.

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  • 29/01/2026

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