AyT respalda a la UTFSM en proyecto de monitoreo de contaminantes que impactan a los glaciares andinos
La incorporación de nuevos analizadores de óxidos de nitrógeno en la cuenca del Maipo permitirá profundizar el estudio del transporte de contaminantes hacia ecosistemas de alta montaña y su efecto sobre la nieve, los glaciares y la disponibilidad hídrica. Fuente: Reporte Minero, 13 de abril de 2026.
La Universidad Técnica Federico Santa María (UTFSM), con apoyo técnico de AyT, fortaleció su observatorio atmosférico NUNATAK-2, ubicado a 2.500 metros sobre el nivel del mar en la cuenca del Maipo, mediante la incorporación de nuevos analizadores de óxidos de nitrógeno (NOx). Estos equipos se suman a los sistemas ya operativos para medir ozono y carbono negro, ampliando la capacidad de investigación sobre la química atmosférica en la cordillera de los Andes.
El objetivo es comprender con mayor precisión cómo los contaminantes generados en zonas urbanas e industriales son transportados hacia ecosistemas de alta montaña, donde pueden afectar tanto la calidad del aire como el comportamiento de la nieve y los glaciares.
Este monitoreo se complementa con las mediciones que ya se realizan en el observatorio NUNATAK-1, emplazado en Portillo, a 3.000 metros de altitud, en la cuenca del Aconcagua. En ese punto se monitorean contaminantes y variables atmosféricas mediante equipos de CO, BC, NOx, TOPAS para material particulado PM10, PM2,5 y PM1,0, además de sistemas MAAP para carbono negro.
Contaminantes que aceleran el derretimiento glaciar
Los óxidos de nitrógeno cumplen un papel clave en la formación de ozono troposférico, un contaminante secundario que tiene efectos sobre la salud humana, la vegetación y el clima. Su seguimiento, junto con el monitoreo del carbono negro, permite observar con mayor detalle los procesos de transformación química en la atmósfera.
En el caso del carbono negro, su medición es especialmente relevante para los glaciares andinos. Estas partículas pueden depositarse sobre la superficie de la nieve y el hielo, reduciendo su capacidad natural de reflejar la radiación solar y aumentando la absorción de calor, lo que acelera el derretimiento glaciar.
El director del Centro de Tecnologías Ambientales (CETAM) y profesor titular del Departamento de Química de la UTFSM, Francisco Cereceda, explicó que las observaciones realizadas en la red NUNATAK ya han evidenciado este fenómeno.
“Las mediciones que realizamos en los observatorios NUNATAK han demostrado que contaminantes como el carbono negro y el polvo mineral alteran la reflectancia de la nieve, acelerando el derretimiento de los glaciares y afectando directamente la disponibilidad hídrica en nuestras cuencas de montaña. Fortalecer este monitoreo, con equipos cada vez más precisos, es clave para comprender y anticipar estos impactos”, señaló.
Aporte técnico de AyT
La iniciativa cuenta con la colaboración activa de AyT, empresa que participa en la entrega, mantención y calibración de los equipos, con el objetivo de asegurar la calidad y confiabilidad de los datos científicos obtenidos.
El gerente general de la compañía, Carlos Saul, destacó que el apoyo a este tipo de proyectos forma parte de una estrategia orientada a impulsar conocimiento aplicado en materias ambientales.
“Para nosotros, la sostenibilidad no es sólo un concepto, es una práctica concreta. Aportar con tecnología de alta precisión y acompañar técnicamente a instituciones como la UTFSM es parte de nuestro compromiso con la generación de conocimiento que impacte positivamente en el país”, afirmó.
Desde la empresa subrayaron que facilitar equipamiento especializado a centros de investigación permite generar evidencia científica robusta para comprender mejor la dinámica de los contaminantes en la cordillera y aportar antecedentes útiles para futuros estudios y políticas públicas enfocadas en la protección de ecosistemas de alta montaña y recursos hídricos.
Glaciares y seguridad hídrica
El fortalecimiento de este monitoreo ocurre en un contexto de creciente preocupación por el retroceso de los glaciares y la disminución de la cobertura nival en Chile. Estas masas de hielo no solo forman parte del paisaje cordillerano, sino que cumplen una función clave como infraestructura natural para la seguridad hídrica, al almacenar nieve en invierno y liberar agua durante los meses más secos.
En un país altamente dependiente del deshielo andino, la presión combinada del aumento de temperaturas, la megasequía y la contaminación atmosférica pone en riesgo esa capacidad reguladora.
En esa línea, estudios recientes liderados por el doctor Francisco Cereceda junto a investigadores internacionales han advertido una disminución sostenida de la cobertura de nieve y un ascenso de la línea nival en cuencas como Aconcagua y Maipo, lo que podría traducirse en una menor disponibilidad de agua en las próximas décadas.
Este escenario refuerza la necesidad de avanzar en monitoreo permanente, protección y gestión sostenible de los ecosistemas cordilleranos, en momentos en que el cambio climático intensifica la presión sobre una de las principales reservas naturales de agua dulce del país.