[Mongabay] «No hay manera de extraer kril de forma sostenible en la Antártida», advierte la oceanógrafa Sylvia Earle
By valentina

[Mongabay] «No hay manera de extraer kril de forma sostenible en la Antártida», advierte la oceanógrafa Sylvia Earle

La semana pasada, funcionarios de Estados Unidos, China, Rusia y otros 24 países negociaban un posible acuerdo para ampliar de forma drástica la captura de este crustáceo. El kril es el alimento vital para las ballenas en las aguas internacionales que rodean el continente antártico, pero se extrae por su Omega-3 para suplementos y otros productos. Fuente: Mongabay, 2 de noviembre de 2026.

En una reciente entrevista en Roma, donde promovía su labor de conservación, la reconocida oceanógrafa Sylvia Earle pidió poner fin a la pesca de kril cerca de la Antártida. “No hay manera de extraer kril de forma sostenible en la Antártida, punto”, dijo Earle, quien en 1990 se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de científica jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos. “El kril es fundamental para la integridad de todo el sistema: ballenas, peces, aves, focas, leones marinos, lo que se le ocurra”, agrega.

Sus declaraciones coinciden con el cierre de la reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), organismo internacional que gestiona la pesquería más austral del planeta, que se celebró en Tasmania, Australia. Desde hace años, el grupo está estancado en torno a un plan de manejo respaldado por la industria para ampliar la pesca de kril.

Los ambientalistas y el propio comité científico de la CCRVMA insisten en que el plan debe ir acompañado de la creación, tantas veces aplazada, de un área marina protegida del tamaño de California que se ubique cerca de la península antártica, una zona ambientalmente sensible donde se restringiría la pesca. Argentina y Chile presentaron la propuesta hace una década.

Sin embargo, funcionarios de Estados Unidos, China, Rusia y otros 24 gobiernos negocian un posible acuerdo para ampliar de forma drástica la captura de este crustáceo, alimento vital de las ballenas en las aguas internacionales que rodean el continente cubierto de hielo.

Algunas poblaciones de ballenas jorobadas nadan 8 000 kilómetros desde sus zonas de reproducción tropicales hasta zonas de alimentación más frías y productivas. Foto: cortesía Elsa Cabrera
Algunas poblaciones de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) nadan 8000 kilómetros desde sus zonas de reproducción tropicales hasta zonas de alimentación más frías y productivas en busca de alimento. Foto: cortesía Elsa Cabrera

La oceanógrafa criticó en particular a la empresa noruega Aker BioMarine, pionera en la captura y comercialización de productos elaborados con kril. La compañía fue fundada por el multimillonario Kjell Inge Rokke, que amasó su fortuna en la industria del petróleo y el gas de Noruega.

“Hay un país, Noruega, con una empresa impulsada básicamente por una sola persona, que es responsable de llevar al mercado cerca de dos tercios del kril”, afirmó Earle. “Una parte se destina a fabricar aceite de kril que se ha promocionado como bueno para nuestra salud. Quizá lo sea, pero ¿a qué costo para el ambiente?”.

“Todo es por elección. No son necesidades”, añadió.

Rokke sigue siendo el mayor accionista de la empresa, que hace poco dejó de cotizar en la bolsa de Oslo, a través de su conglomerado industrial Aker ASA. En 2024, Aker BioMarine escindió su división de pesca y harina de kril. Posteriormente, vendió una participación mayoritaria a American Industrial Partners, una firma de capital privado con sede en Nueva York.

Rokke no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

El presidente de Aker QRILL, Matts Johansen, asiste a las conversaciones de la CCRVMA en Australia. En los últimos años ha intentado acercar posturas entre los negociadores y ahora impulsa una propuesta que aumentaría la cuota global de pesca, pero repartiría las capturas para evitar una presión excesiva sobre un único punto crítico. La empresa también apoya la creación de un área marina protegida cerca de la península antártica.

“Décadas de ciencia independiente de varios países, incluida la evaluación más reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, respaldan la sostenibilidad de la pesquería de kril antártico”, señaló Johansen, que además es director ejecutivo de Aker BioMarine, en un comunicado. “Reconocemos las preocupaciones por la concentración de la actividad pesquera, y por eso apoyamos una gestión espacial más sólida y basada en la ciencia. Con El Niño presionando los recursos marinos y el suministro mundial de Omega-3, las pesquerías responsables como esta importan más que nunca”.

El kril pesa dos gramos y mide alrededor de seis centímetroas de largo. Foto: cortesía Instituto Antártico Chileno
El kril pesa dos gramos y mide alrededor de seis centímetros de largo. Foto: cortesía Instituto Antártico Chileno

Veda de kril desde agosto

A principios de agosto de este año, la pesca de kril en torno a la Antártida se interrumpió por segundo año consecutivo, después de que los barcos de arrastre, en su mayoría de Noruega y China, alcanzaran el límite de 620 000 toneladas métricas antes de que terminara la temporada prevista.

Estos diminutos crustáceos se capturan sobre todo para elaborar alimento destinado a la cría de peces de granja y para extraer el aceite de las cápsulas rojas de Omega-3, que se prescriben para mejorar la salud del corazón, el cerebro y las articulaciones. No obstante, existen otras fuentes de Omega-3 —como el aceite de pescado, algas e incluso algunas verduras— y algunos nutricionistas señalan que no hace falta tomar suplementos si se lleva una dieta equilibrada y rica en estos ácidos grasos.

Cada vez más investigadores estudian también el papel del kril en la absorción de enormes cantidades de dióxido de carbono de la atmósfera. Pero el kril no solo es un baluarte frente al cambio climático, sino también una de sus víctimas. Varios estudios han mostrado que, a medida que los océanos se calientan, las poblaciones de kril han comenzado a migrar hacia aguas más frías, más cerca del Polo Sur. Ellas necesitan temperaturas por debajo de los 4 °C para sobrevivir.

Earle fue pionera en la investigación marina

Earle, de 91 años, fue una de las pioneras en usar el buceo con escafandra autónoma para investigar los océanos, tras iniciar su carrera en la década de 1950 con el estudio de las algas. En los últimos años, Su Profundidad (juego de palabras Su Majestad), se ha centrado en la conservación a través de Mission Blue, una organización que promueve los llamados Puntos de Esperanza (Hope Spots) en los océanos, zonas fundamentales para la salud marina. Su labor apoya la meta de las Naciones Unidas de proteger al menos el 30 % de los océanos del mundo para 2030.

Aunque el kril es una de las mayores biomasas del planeta, Earle, que es vegetariana, aseguró que no existe una “cifra segura” que pueda extraerse sin dañar el ecosistema antártico circundante.

*Imagen principal: el barco pesquero chino Long Fa es seguido por bandadas de aves marinas, frente a las costas de las Islas Orcadas del Sur, al norte de la Península Antártica, el 10 de marzo de 2023. Foto: AP/David Keyton

La renombrada oceanógrafa Sylvia Earle advierte: "No hay manera de extraer kril de forma sostenible en la Antártida”
La bióloga marina, oceanógrafa y fundadora de Mission Blue, Sylvia Earle, habla con The Associated Press antes de una conferencia en Roma, el miércoles 28 de octubre de 2026. Foto AP/Gregorio Borgia
  • Sin comentarios
  • 03/11/2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *