Financiamiento es clave para acuerdo sobre cambio climático
Los países desarrollados deben ayudar a los más pequeños en la lucha por el calentamiento del planeta. Representantes chilenos parten este sábado a cita especial. La Nación, 10 de noviembre 2009.
La incertidumbre finalmente se convirtió en pesimismo. Tras el último encuentro previo a la Reunión de Partes (COP-15), en Copenhague (Dinamarca) en la que se pretende un acuerdo que reemplace al Protocolo de Kioto para enfrentar el cambio climático, la Unión Europea (UE) desconfía de los resultados.
“No hay garantías de éxito”, dijo Artur Runge-Metzger, negociador jefe de esta comunidad, tras las conversaciones técnicas de la semana pasada en Barcelona, en las que discutió el financiamiento para enfrentar las consecuencias del calentamiento global y la ayuda para los países en vías de desarrollo. Serían necesarios 100 billones de dólares para financiar estas acciones. Falta definir cuánto tiene que aportar cada país y cuánto se obtendrá a través de la venta de bonos de carbono.
El problema del financiamiento se suma a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). La UE se ha mostrado flexible a reducir sus emisiones en un 20% hacia 2020, pudiendo llegar hasta el 30% si es que Estados Unidos, Japón, India y China se comprometen también. Ahora que el tema de la reforma a la salud ya fue resuelto -esgrimida como principal razón del atraso- Estados Unidos ya se queda sin excusas para decidir sobre la reducción de emisiones a la que se comprometería.
“Indudablemente, es posible” que Estados Unidos adopte una cifra antes del inicio de la cita en la capital danesa, “pero la decisión todavía no se ha tomado”, dijo el negociador jefe estadounidense, Jonathan Pershing. No se pueden comprometer hasta que el Senado despache una cifra y convencer a los republicanos no es tarea fácil.
Sin el aporte de Estados Unidos, la COP-15 puede ser un fracaso que obligue a los países a acordar un nuevo encuentro en 2010. “Estoy convencido de que habrá un acuerdo, no es el último momento para salvar el planeta, pero es una etapa muy importante”, señaló hace unos días a La Nación Michael Zummit Cutajar, embajador del Cambio Climático de la ONU y jefe de uno de los grupos de negociación que preparan una propuesta para reemplazar el Protocolo de Kioto.
POSTURA CHILENA
En nuestro país, la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, aseguró que la delegación chilena irá con ánimo para conseguir el acuerdo que el planeta necesita.
Además señaló que la postura que el país llevará a la reunión de partes es la misma que la Presidenta de la República planteó en Naciones Unidas en septiembre: son los países desarrollados “están obligados a reducir en términos absolutos sus emisiones y además cooperar económicamente para que los países en vías de desarrollo también puedan aportar en esta tarea. Los países en desarrollo, tienen, de acuerdo a sus propias capacidades, que asumir compromisos en materia de cambio climático”, sostuvo.
Uriarte, que encabezará la delegación que partirá a la ciudad danesa entre el 7 y 18 de diciembre, señaló que si los países desarrollados tomaran hoy día la decisión de reducir sus emisiones, aún no sería suficiente para combatir el cambio climático, “es indispensable que los países en vías de desarrollo, particularmente los grandes emisores, asuman compromisos de reducción de emisiones. La responsabilidad histórica no puede ser una excusa para no tomar acciones”, explicó.
La ministra dijo que los países en vías de desarrollo están en condiciones de generar “acciones tempranas” (o NAMA), adecuadas a la realidad nacional. Chile ya realiza algunas, como las contempladas en el Plan de Acción para enfrentar el cambio climático y la recién lanzada campaña “Chile necesita gente de otro planeta” (ver recuadro). “Si estas acciones tempranas, hoy día unilaterales, fueran financiadas, podemos esperar metas más ambiciosas de parte de los países en vías de desarrollo”, indicó.
Frente a los magros resultados de la última reunión en Barcelona, la ministra señaló que su par danesa ha invitado a un encuentro especial para ayudar a gestar las bases del acuerdo político que esperan conseguir al fin de la reunión del COP a 32 ministros de medio ambiente del mundo, entre ellos Chile. “El ánimo está bueno, todos estamos trabajando para que haya un gran resultado en Copenhague”, dice Uriarte, que viaja este sábado.
Banco Mundial pide esfuerzos
El Banco Mundial (BM) pidió esfuerzos a los países desarrollados para enfrentar el cambio climático. “Los países más ricos deben asistir financiera y técnicamente a las naciones en desarrollo para que éstas puedan reducir sus gases contaminantes”, señala el “Informe sobre desarrollo en el mundo 2010: desarrollo y cambio climático”, publicado ayer por este organismo.
El informe indica que los países en desarrollo son y serán los más afectados por los 2º C que ha aumentado la temperatura del planeta desde la era industrial y son los países desarrollados -causantes de este aumento-, los que deben liderar las acciones. “Debe haber una transferencia de tecnología y de finanzas para apoyar a los países menos desarrollados”, dijo Rosina Bierbaum, asesora del Consejo de Ciencia y Tecnología del gobierno de Barack Obama y coautora del documento.
Bierbaum estima que el costo aproximado para adaptar y mitigar la actual situación rondaría los 10.000 millones de dólares, entre un 0,4% y 0,7% del PIB mundial.
Chile, por su aporte a las emisiones de gases de efecto invernadero (0,2% del aporte global), no está obligado a reducir sus emisiones según el Protocolo de Kioto.
Una de las opciones que se barajará en la reunión del COP-15 propone que países en vías de desarrollo que quieran pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como Chile, también deberían comprometerse.
“Chile es un país en transición hacia la OCDE, es un caso particular. Aun con la participación de Estados Unidos, junto a los países involucrados en Kioto no es suficiente, es necesario, pero no suficiente, hay que construir una estrategia global con todos contribuyendo con sus distintas capacidades”, dijo Zummit a La Nación.
“Nadie está proponiendo que los países en desarrollo acepten el mismo tipo de objetivos que los ricos, pero que se comprometan a hacer más acciones. No es poner un límite a sus emisiones, porque necesitan el emprendimiento, pero sí medidas menos intensivos que las medidas de los ricos”, sostiene.
Se buscan extraterrestres
“Chile necesita gente de otro planeta” es el nombre de la campaña encabezada por el Ministerio de Medio Ambiente que busca sensibilizar e incluir a la ciudadanía en acciones para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), causantes del calentamiento global.
Con la instalación de la imagen de un termómetro de 5 metros de altura frente al Palacio de La Moneda, la ministra Ana Lya Uriarte dio inicio a la iniciativa que a través de spots de televisión, avisos en prensa escrita, vía pública y medios online, entregará información sobre las causas y efectos del calentamiento global en el país, además de consejos para mitigarlos.