Conama se apresta a regular por primera vez el esmog más dañino
Las ONG ambientalistas Terram y Chilesustentable, las universidades de Chile y Católica de Chile, el Colegio Médico, las empresas Copec y Agrosuper y la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) son algunas de las 106 entidades que enviaron sus respectivas observaciones al anteproyecto que por primera vez normará en Chile el PM 2,5, es decir, el esmog más dañino para la salud humana. La Nación, 14 de diciembre 2009.
El proceso de consulta pública culminado en noviembre pasado es parte de la tramitación de la propuesta aprobada por el Consejo de Ministros y publicado en agosto en el Diario Oficial, opiniones que serán ahora ponderadas por la Conama para la presentación del proyecto definitivo en la primera quincena de enero próximo.
En la consulta también participaron las empresas Ariztía, Anglo, GNL Quintero, Embotelladora Andina, Nissan, Ingendesa (de Endesa), Madeco, CCU, la Compañía General de Electricidad, pinturas Tricolor y Sipa, Unilever, la Asociación de Industriales Químicos, la U. Católica de Temuco, la ONG Ekosol y la Asociación Automotriz (ANAC), que también enviaron sus propuestas para una norma que pretende una implementación gradual en 2012, 2022 y 2032.
De acuerdo a lo publicado en el Diario Oficial, la nueva norma para el PM 2,5 generará beneficios sociales por menores gastos en salud para el Estado y las personas que, sumados, ascienden a 49.700 millones de dólares entre 2012 y 2041, evitando además 148 mil muertes prematuras, 244 mil admisiones hospitalarias, 992 mil visitas a sala de emergencia en niños, 59 mil millones de días laborales y 283 millones de días con alguna restricción de actividad.
El anteproyecto estima que los sectores privado y público tendrán que invertir 15.600 millones de dólares en tecnologías limpias para reducir las emisiones de esmog.
Las principales fuentes emisoras de PM 2,5, según el texto, son los automóviles, buses y camiones -tanto a diésel como a gasolina-, plantas termoeléctricas, calderas, procesos industriales, hornos, fundiciones, procesos metalúrgicos y combustión de leña residencial, quemas agrícolas y forestales.
“Un alto nivel de exigencia”
En este contexto, la Sofofa opinó que la norma propuesta implica “un alto nivel de exigencia” y que “aún con todas las tecnologías disponibles hoy en el mundo no es factible lograr las reducciones requeridas para dar cumplimiento a la norma recomendada para el año 2032”.
Terram y Chilesustentable opinan que la norma, en plazos y reducción de emisiones, puede ser más estricta pues, apuntan, recién a 2032 Chile alcanzará un nivel menos riesgoso para la salud. “El gobierno debe dictar una mejor norma, y la Sofofa internalizar más aceleradamente el costo de mitigar sus emisiones”, ha señalado la ambientalista Sara Larraín.
DATOS
US$ 50 mil millones de ahorro generará la nueva norma entre 2012 y 2041 por el menor gasto en salud por enfermedades vinculadas al esmog.
US$ 15 mil millones deberán inveritr empresas privadas y públicas en tecnologías limpias para reducir gradualmente el esmog en 2012, 2022 y 2032.