Ana Lya Uriarte: “Estamos preocupados por la negociación”
La ministra arribó anoche a sumarse como jefa de la delegación chilena en la cita.;Un llamado a no caer en la inacción como región pero a la vez exigir que los países emisores del mundo se hagan responsables de la contaminación que provocaron en la atmósfera en el pasado, hizo ayer la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, en Copenhague. El Diario Financiero 17 de diciembre de 2009.
“Estamos francamente preocupados por el desarrollo de la negociación. Estamos volviendo a ver el enfrentamiento entre el Norte y el Sur, entre los grandes y pequeños, que no veíamos hace años”, sostuvo la secretaria de Estado, quien arribó anoche a sumarse como jefa de la delegación chilena en la cumbre de cambio climático que se realiza en la capital danesa.
Precisó que la expectativa es que se destrabe el punto de choque entre los países desarrollados y emergentes, que está dado porque todavía no se ve cuál es el compromiso de EE.UU. y su discusión con China. “Y ese es un punto clave”, insistió.
El tiempo apremia todavía más cuando las negociaciones formales deben llegar al viernes con un documento consensuado sobre lo que se tendrá que hacer a nivel internacional durante los próximos 40 a 90 años para mitigar los impactos del cambio climático.
Por eso, la delegación chilena, liderada hasta ayer por el director de Conama, Álvaro Sapag, estuvo hasta la madrugada participando en negociaciones, agregó la ministra.
Uriarte intervino ayer en el evento paralelo sobre las medidas tomadas por las economías latinoamericanas para mitigar los efectos de este fenómeno en la región. Acompañada por sus pares de Guatemala, México y Uruguay, más el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, y el director de Desarrollo Sostenible de Cepal, José Luis Samaniego, la ministra explicó que la región deberá tener visión a futuro para enfrentar este flagelo.
“En la realidad latinoamericana, la evidencia es que necesitamos un urgente cambio de mando sobre cómo construimos las políticas públicas” en medio ambiente, explicó. “Porque el costo de la inacción va a ser mil veces más caro que el de la acción”, aseguró.