Así se prepara Santiago para el cambio climático
By Terram Communications

Así se prepara Santiago para el cambio climático

El aumento de la temperatura, especialmente en verano, será una de las principales consecuencias del cambio climático en Santiago. La Nación, 19 de agosto 2010.;

Pese a que Chile es uno de los más modestos generadores de gases de efecto invernadero (GEI) en el planeta -“aporte” que, sin embargo, va en aumento-, por su ubicación geográfica podría convertirse en uno de los más afectados. Y en ese plano, Santiago podría ser una de las ciudades más damnificadas por el fenómeno, pues se sabe que el impacto del recalentamiento planetario es más crudo en las megaciudades, por concentrar la mayor cantidad de población y, a la vez, el mayor deterioro de los recursos.

El escenario más pesimista para la capital proyecta un aumento en la temperatura y una baja en las precipitaciones, lo que causaría el alargue del período seco y la retracción de los campos de hielo y glaciares, con sus consecuencias en la disponibilidad de agua para consumo y generación eléctrica.

El problema aumenta, considerando que se espera un crecimiento en la población, de los actuales 6 millones, a 8 millones en los próximos 20 años (según proyecciones del Ministerio de Vivienda), lo que irá asociado a la expansión del espacio urbano y la pérdida de suelos. También se estima un incremento en las inundaciones.

Según Kerstin Krellenberg, investigadora del departamento de Sociología Urbana y Ambiental del Centro de Investigación Ambiental Helmholtz, de Alemania (UFZ), a pesar de la incertidumbre de las proyecciones, es necesario actuar hoy.

La científica alemana, experta en ecología urbana, está en Santiago coordinando el proyecto CAS (Clima Adaptación Santiago), que pretende implementar una estrategia de adecuación de la capital al fenómeno climático, que debería comenzar a operar a fines del año 2012.

Por ello es que ayer se realizó la primera mesa redonda, en la que participaron cerca de 30 representantes de 24 organizaciones públicas y privadas, universidades y empresas interesadas en participar del proyecto, que será llevado a cabo, principalmente, por especialistas de las universidades Católica y de Chile, el gobierno regional, la Conama, Cepal, el Centro de Investigación Ambiental Helmholtz y el Instituto Tecnológico de Karlsruhe (KIT), estos últimos alemanes.La idea es dividir el trabajo en cinco grandes fases, desde la estimación de los principales cambios del clima hasta la puesta en práctica de medidas (ver recuadro).

¿Por qué adaptar?

Mientras algunos aún dudan de que realmente ocurra un cambio climático y otros se enfocan en mitigar el efecto que el hombre sigue provocando en el ambiente, Krellenberg enfatiza la importancia de trabajar mucho más en la adaptación. “Ya sabemos que el clima cambia muy lentamente y hay una necesidad de actuar hoy para adaptarse a las consecuencias que ya son notables”, dice.

La primera parte del proyecto, dedicada a la actividad científica, deberá estar lista en agosto de 2011. “Vamos a incorporarnos más en el tema agua, uso de energía, uso de suelo y vulnerabilidades, desde ahí vamos a desarrollar primero ideas sobre cómo podríamos solucionar estos problemas en el futuro y vamos a invitar a estas mesas redondas a toda la gente para que participen y nos presenten sus ideas y estrategias. No queremos hacer algo totalmente nuevo, sino basarnos en lo existente, trabajar en forma participativa, incorporar a la gente y también invitar a expertos”, sostiene.

Terminada esa etapa, se trabajará en la implementación de las medidas para llegar a fines de 2012 con una o varias estrategias de adaptación al cambio climático. “Es poco tiempo, pero tenemos que actuar ahora, si no vamos a perder el tiempo sin hacer nada”, dice Krellenberg.

Teniendo en cuenta que la implementación de un plan de este tipo depende, en gran medida, del gobierno, es que en representación del grupo de trabajo, Krellenberg firmó un convenio con la Intendencia de Santiago, que se comprometió a participar.

Pero la especialista espera un compromiso mayor. “Nosotros, como científicos, no podemos hacer mucho más que apoyar a los actores locales y esperar que con la ayuda de todos los participantes dentro de la mesa redonda tengamos la posibilidad de implementar estas estrategias. Tenemos que trabajar mucho para que entre más la Conama, porque la ministra (de Medio Ambiente) debe tener interés para que se implemente esta estrategia”, concluye.

IMPACTO EN LA ENERGÍA

Jonathan Barton, geógrafo, investigador y académico del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica, explicó que más o menos se sabe lo que podría pasar en la ciudad -por estudios anteriores-, por lo tanto, el objetivo “es minimizar los impactos adversos del cambio climático a través de acciones integradas” y específicas para la zona. “No es posible adaptar un plan de otra región”, sostuvo.

El experto señaló que el aumento de temperatura producirá una mayor demanda por aire acondicionado, lo que impactará directamente en la matriz energética (basada en combustible fósil), generando más contaminación. Para colmo, como explicó Luis Vargas, investigador del departamento de energía eléctrica de la Universidad de Chile, el mismo calor provoca que la capacidad de transporte de energía disminuya.

Debido a que, en general, los servicios básicos dependen de privados, éstos están representados en la mesa de diálogo por Aguas Andinas y Chilectra, que se mostraron dispuestos a cooperar.

FASES DEL PROYECTO

La idea es dividir el trabajo en cinco grandes fases: la estimación de los principales cambios del clima y variabilidad climática de la ciudad, la estimación de consecuencias, elaboración y selección de medidas (siempre consultadas con todos los representantes de la sociedad que quieran participar), hasta la puesta en práctica de medidas y la coordinación de una red regional de aprendizaje con otras ciudades de América Latina.

 

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  • 18/08/2010