Bosques marinos en riesgo: estudio de la U. de Chile advierte fuerte reducción del hábitat de macroalgas chilenas
Los bosques submarinos están formados por macroalgas y crean ecosistemas vitales para las especies marinas. Fuente: The Clinic, 28 de mayo de 2026.
Un estudio de la Universidad de Chile alertó macroalgas endémicas de Chile tendrán una reducción superior al 58% del hábitat potencial de dos de sus especies intermareales. Estas algas forman algunos de los bosques marinos más importantes del país.
Estos bosques, que muchas veces pasan desapercibidos, son parte fundamental de la vida marina del país. Estos ecosistemas, formados por macroalgas, crean hábitat, refugio y alimento para cientos de especies marinas, contribuyen a la protección de la costa, la captura de carbono y al bienestar de comunidades que dependen del mar.
A diferencia de las algas que permanecen sumergidas en el mar, estas habitan en la franja intermareal, es decir, el espacio donde el mar sube y baja con la marea. En Chile, son consideradas especies fundacionales, formando extensos bosques submarinos.
Sin embargo, al vivir en una zona más superficial, están expuestas al aumento de temperatura, marejadas y olas de calor marinas. Esto las vuelve sensibles a los cambios climáticos, y además, más accesibles para su extracción, lo que ha causado la disminución de su población.
Los detalles del estudio
En este contexto, un equipo científico llevó a cabo el estudio que analizó el futuro de las especies de macroalgas, frente al cambio climático. La investigación se llevó a cabo por Alejandra González, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y la estudiante Natalia Sanhueza. También, contó con la colaboración de los investigadores Milen Duarte, de la Universidad Austral de Chile, Julio Vásquez y Fadia Tala, de la Universidad Católica del Norte.
Entre los resultados principales del estudio está la reducción de casi 60% del hábitat potencial de las especies, con perdidas importantes en sectores del norte y centro-norte del país. Ahora bien, el estudio también alerta que las macroalgas enfrentan una extracción masiva, consecuencia del cambio climático y de un uso excesivo del borde costero.
Frente a esto, el equipo de investigación está impulsando estrategias de repoblamiento y restauración con comunidades costeras. El trabajo consiste en experimentos que buscan fortalecer las poblaciones a través de quimeras de macroalgas. El procedimiento se basa en la cultivación del material genético de las algas para posteriormente reinstalarlo en la mima zona y así aumentar la diversidad genética local. También ayuda a que la capacidad de respuesta de las poblaciones se fortalezca, en escenarios de estrés ambiental y cambio climático.
Este repoblamiento con quimeras se ha llevado a cabo en colaboración con varias fundaciones de conservación vegetal y la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca). Ademas de sindicatos de trabajadores independientes de distintas caletas de pescadores, entre ellas Caleta Chigualoco, en Los Vilos; Caleta Talca, en Ovalle; Punta Frodden, en Caldera; y Totoralillo Norte, en La Higuera.