El estrecho vínculo del subsecretario de Pesca con grandes industriales del sector
By valentina

El estrecho vínculo del subsecretario de Pesca con grandes industriales del sector

Pocos días antes de asumir su cargo, el actual subsecretario Osvaldo Urrutia participó en una reunión regional de pesca en Panamá. En la ocasión, Cancillería solicitó cambiar el organismo al que representaría: la Sociedad Nacional de Pesca, que agrupa a los grandes industriales del gremio. Fuente: El Mostrador, 15 de junio de 2026.

Mientras se afinaban los últimos detalles para el viaje de la delegación chilena a la XIV Reunión de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS), la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura recibió un llamado del director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos de la Cancillería, Julio Cordano, solicitando ajustar los datos personales de uno de los invitados al encuentro que se realizaría en los primeros días de marzo en Panamá.

No se trataba de un detalle cosmético. El participante en cuestión era el futuro subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, a quien José Antonio Kast había nombrado en el cargo apenas unas semanas antes, el 7 de febrero de este año. La enmienda buscaba cambiar el nombre del organismo al que representaba, la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca), principal organización de la pesca industrial.

De este modo, la nueva autoridad evitó aparecer como representante de la agrupación que reúne a los grandes industriales de la pesca, a pocos días de asumir un cargo de la administración pública que regula –entre otras cosas– la protección de los recursos marinos, la definición de cuotas y el desarrollo sostenible del sector.

En las credenciales del encuentro, Urrutia figuró entonces como invitado académico, considerando que por entonces ejercía como profesor especialista en derecho del mar y regulación pesquera internacional en la Universidad Católica de Valparaíso, dejándose a un lado el rol que asumiría en el nuevo Gobierno de José Antonio Kast.

La estrategia, sin embargo, no pasó inadvertida: “Él es un hombre que estaba defendiendo los intereses de la industria pesquera, un mes antes de asumir, y lo más probable es que cuando deje el cargo va a defender nuevamente los mismos intereses. Por eso es muy importante analizar su gestión en la Subpesca”, señala una fuente del sector.

La revelación sobre el viaje a Panamá no parece ser una simple anécdota. Al anuncio sobre el retiro de la nueva Ley General de Pesca –realizado a fines de marzo, con Urrutia a la cabeza de la subsecretaría– se suma las observaciones de Contraloría sobre la resolución que autorizaba el ingreso de 5 mil pequeños armadores al Registro Pesquero Artesanal. La presentación, por cierto, fue realizada por Sonapesca.

“Temas planteados por su exempleador”

La reunión de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) realizada en Panamá, entre el 2 y 6 de marzo de 2026, tenía como objetivo adoptar decisiones que influirían en la conservación y el uso sostenible de recursos marinos estratégicos, particularmente del jurel y el calamar.

Allí, Urrutia estaba preparado para defender los intereses de los grandes industriales pesqueros, a partir de un informe que había elaborado previamente para Sonapesca sobre “Los impactos negativos de un gravamen a las transferencias internacionales de derechos de pesca sobre jurel”. 

Una vez que asumió el cargo, Urrutia tuvo que salir a explicar su cercanía con el gremio que agrupa a las siete familias “dueñas” del mar, intentando dejar en claro que no tenía conflicto de intereses. En una entrevista aseguró que “le prestó servicios al que se lo pidiera” y que el tiempo le había “dado la razón” respecto del informe que había elaborado para Sonapesca sobre el jurel, una tesis osada y sin fundamentos, según el presidente de Condepp (Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero), Hernán Cortés.

El actual subsecretario de Pesca es hijo del exdiputado de la UDI que tiene su mismo nombre –miembro en su momento de la Comisión de Pesca de la Cámara– y también es militante del partido acusado de favorecer a la gran industria pesquera a través de la Ley Longueira, cuya nulidad se encuentra congelada en la Comisión de Constitución del Senado.

Para el presidente de Condepp todos los caminos llevan a Urrutia. “No es una casualidad que todos los eventos anteriores conduzcan a que este señor termine en la subsecretaría con la tarea de bajar la ley y tratar de recuperar los espacios que había perdido la industria pesquera. Yo creo que él está mandatado hoy día a eso, a defender la Ley Longueira, que no se innove nada y que se recupere todo lo que se perdió”, explica.

Osvaldo Urrutia Silva es abogado por la Universidad Católica de Valparaíso y fue escogido –según el Gobierno– por su alto perfil técnico. Es magíster en Derecho Internacional por University College London y doctor en Derecho por Victoria University of Wellington, además de asesor legal de la Subsecretaría de Pesca entre los años 2009 y 2022. El problema entonces con el subsecretario no es precisamente su idoneidad, dicen quienes conocen el ecosistema de los negocios marítimos.

“Académica o intelectualmente, uno no puede tener una mala imagen de Urrutia, porque es un gallo preparado. No es un chanta. El cuestionamiento es mucho más concreto: en la subsecretaría se están tomando decisiones sobre reclamaciones que ha hecho Sonapesca, y Urrutia está resolviendo temas planteados por su exempleador y en los que, probablemente, él también ha tenido algún tipo de injerencia”, dice una fuente que trabajó en la subsecretaría y que prefiere omitir su nombre.

El mismo extrabajador asegura que existen más presentaciones en Contraloría que tendrían la misma finalidad: reducir –o derechamente anular– los beneficios alcanzados por la pesca artesanal. Bajo esta lógica, existiría un requerimiento de unificación de stock de sardina y anchoveta que afectaría los intereses de otro grande del mercado, Corpesca. “Tengo serias dudas sobre la defensa que hará del tema la Subsecretaría de Pesca, lo que seguramente inclinará la balanza de la Contraloría a favor de los industriales”, añade.

El triunvirato

A las críticas por conflicto de intereses en contra de Osvaldo Urrutia, se suma la controversia generada por el arribo a la cartera de Antonella León, exasesora legislativa del diputado Sergio Bobadilla (UDI), uno de los parlamentarios más activos en la defensa del sector industrial en el Congreso.

Cabe recordar que Bobadilla y los diputados Cristhian Moreira (UDI) y Bernardo Berger (Ind/RN) fueron sindicados como responsables de un bullado copy paste de 211 indicaciones presentadas a la nueva Ley General de Pesca, las que fueron recogidas íntegramente de un informe de Sonapesca, según reportó una investigación de Ciper. La estrategia –de acuerdo testigos de la tramitación del cuerpo legal– buscaba dilatar la ley hasta la llegada del nuevo Gobierno.

El informe solicitado por Sonapesca a la consultora Acuiestudios fue firmado por la abogada Jessica Fuentes Olmos, doctora en Derecho y profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Católica de Valparaíso, la misma casa de estudios donde Osvaldo Urrutia se desempeñaba como profesor de Derecho Internacional Público, además de oficiar durante varios años como director del Programa de Derecho del Mar.

Las indicaciones que realizaron los parlamentarios durante el trámite legislativo buscaban eliminar la sanción por pesca en veda, evitar el aumento de sanciones contempladas en el proyecto original y limitar el territorio de la pesca artesanal, entre otros objetivos que favorecían a los grandes empresarios pesqueros, tal como informó en un reportaje anterior la Unidad de Investigación de El Mostrador.

Aunque hubo un intento inicial de persecución penal, iniciada por el diputado Jorge Brito (FA), ni Bobadilla ni los otros diputados fueron investigados por cohecho por parte del Ministerio Público. Otro dato: el parlamentario todavía es integrante de la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputadas y Diputados, además de ser aún uno de los miembros históricos de la denominada “bancada pesquera”.

Ahora, su exasesora Antonella León es colaboradora de Osvaldo Urrutia en la Subsecretaría de Pesca. Pese a que su nombre todavía no figura en Transparencia de la repartición, este sí aparece en el registro de asesores de la Fundación Jaime Guzmán, donde León es presentada como asistente legislativa de varios parlamentarios de derecha.

El triunvirato entre el legislador, la asistente y el nuevo subsecretario –aseguran fuentes que conocen el tejemaneje legislativo–, constituye una prueba concreta del poder de la industria pesquera, tanto en las áreas de debate legislativo como en la implementación de normativas que afectan al mismo sector en desmedro de otros, en este caso, la pesca artesanal.

“Es sumar dos más dos”, concluye el dirigente sindical Hernán Cortés.

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  • 15/06/2026

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