Expertos prevén que agua escaseará en la zona central de Chile
El cambio climático también afecta a nuestro país y una de sus principales consecuencias será la escasez de agua. En los últimos cien años se ha registrado una disminución de las precipitaciones en la zona central de un 8 por ciento, según informa la Dirección Meteorológica de Chile. Radio Universidad de Chile.cl, 23 de diciembre 2009.
El tema no es menor, ya que se suma al estudio de Economía de Cambio Climático, elaborado por las universidades de Chile, de Valparaíso y Católica, donde se señala que la disminución de aguas en la zona central será un grave problema de aquí a 90 años.
James Mac Phee, experto en aguas de la Universidad de Chile y colaborador del estudio, indica que esta carencia se deberá a la disminución de precipitaciones y el aumento de las temperaturas.
"Para Chile en particular y más todavía para la zona central, es decir, entre las ciudades de La Serena y Puerto Montt. La mayoría de los modelos climáticos hoy predicen disminuciones en las precipitaciones y un incremento de las temperaturas durante el siglo XXI. Para el sector central del país ningún modelo de los actualmente existentes proyectan un aumento de precipitaciones en el siglo XXI", explicó el experto.
Según la investigación, la disminución iría del orden de un 20 al 30 por ciento en algunos caudales del país, lo que incidiría en todos los usos del agua, desde la agricultura a las reservas hidroeléctricas, como advirtió Ximena Varga, investigadora de la Universidad de Chile.
"Influye en todos los usos del agua, como la agricultura, la energía hidroeléctrica, que son las más importantes en usos del recurso en la zona central", señaló la investigadora.
La falta de agua para el riego es un problema fundamental, indica Mac Phee, ya que la agricultura utiliza más del 80 por ciento de toda el agua que se usa en nuestro país.
Además, se verían afectadas de las zonas forestal y ganadera, sin olvidar la merma que sufrirían las empresas hidroeléctricas.
Se especula que esto podría provocar falta de agua potable en la Región Metropolitana y el eventual desplazamiento de los servicios productivos de la zona, provocando cambios en la estructura económica hacia el norte o el sur del país.