Juan Fernández lucha contra especies foráneas
By Terram Communications

Juan Fernández lucha contra especies foráneas

Exitoso control de cabras, coatíes y conejos en las islas. La frágil flora y fauna del archipiélago necesita ser protegida, dicen expertos en el tema que, reunidos desde ayer en Viña del Mar, llaman a fortalecer el control de acceso a la isla.;El Mercurio, 05 de noviembre 2009.

El picaflor de Juan Fernández macho, de un impresionante color rojo, es uno de los principales tesoros del archipiélago situado frente a las costas de Valparaíso. No existe en otra parte del mundo. Y justamente esta exclusividad lo pone en serios aprietos frente a otras aves que han llegado en los últimos años.

Por mucho tiempo acostumbrado a una vida sin competencia, este colibrí es más rechoncho y, por lo tanto, menos ágil que su pariente continental, que apareció en la isla hace apenas un siglo. Si a ello se suma la reciente invasión de palomas, zorzales y gorriones, que llegaron volando o como mascotas de los isleños, y la amenaza de los gatos, no es raro que preocupe su futuro.

El caso del picaflor no es único. Se repite con la mayoría de las especies nativas del archipiélago. Por eso científicos y representantes gubernamentales vinculados con las islas están reunidos desde ayer en un taller internacional del programa de conservación de la biodiversidad del archipiélago, en Viña del Mar, para definir una estrategia de largo plazo.

José Luis Galaz, jefe técnico de Conaf, ratifica que el principal problema es el de las especies invasoras que llegan a la isla. En los últimos 10 años, explica, esto se ha observado con la propagación de especies como la zarzamora, el maqui y la murtilla. Muchos partieron adornando el jardín de los isleños, pero, especialmente las semillas, se han propagado con la ayuda de los animales y el viento.

Para Galaz, la solución pasa por fortalecer el control de acceso a la isla. "Necesitamos un ejercicio colegiado del SAG, Carabineros y la Armada", dice. Algo así como un control fronterizo y una campaña de información.

No todas son malas noticias. El veterinario destaca que gracias a la estricta política de prohibir la caza del lobo marino fino desde fines de los años 60, su población se recupera.

"La cabra en Robinson Crusoe está controlada. Sólo hay una pequeña población en Puerto Inglés y ya no es un factor de degradación del suelo. Igual pasa con el coatí, que se llevó para combatir a los ratones, pero se dedicó a comer huevos de aves. Actualmente está confinado en pequeños lugares y casi en proceso de extinción. En cuanto al conejo, ya desapareció de Santa Clara y todavía sigue presente en las otras dos islas, pero está en marcha un plan de erradicación".

Galaz destaca que durante el taller presentarán el nuevo plan de manejo de la isla, que incorpora como novedad un trabajo concertado con la comunidad para la conservación y recuperación de las especies afectadas.

Esto, dice, pasa por estrategias para una tenencia responsable de mascotas (perros y gatos), manejo de la basura y aguas servidas, y un turismo controlado por los isleños.

Durante el siglo pasado, al menos dos especies forestales se extinguieron para siempre. La idea es que eso no vuelva a ocurrir.  
 
Encuentro de expertos

Científicos de Europa, Estados Unidos y América Latina, autoridades regionales y representantes de ONG se dan cita en Viña del Mar para discutir la mejor forma de proteger este delicado territorio. El taller, organizado por Conaf y la Fundación Biodiversidad, partió ayer por la tarde con una ceremonia inaugural en el Jardín Botánico, donde se conserva la mayor colección mundial de plantas endémicas del archipiélago, considerado por la ONG Fundación Durrell como uno de los cien ecosistemas más frágiles del planeta.

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  • 04/11/2009