“Las petroleras no quieren energías alternativas”
El texto recién publicado tiene la gracia de que es fácil de leer, con muchos datos sobre la influencia del petróleo en el medio ambiente, la economía y las guerras. Sohr escogió el Mesón Nerudiano para alertarnos de la tragedia que se nos viene encima. La Nación, 20 de diciembre 2009.
El Mesón Nerudiano, ubicado a un costado del Cerro San Cristóbal por la calle Domínica, está inspirado en el menú que hacía gozar a Pablo Neruda. El dueño del establecimiento, el actor Luis Vera (que se hizo conocido en “Teatro en el teatro”, de José Vilar en la década del 80), cuenta que hace 13 años se realizó un evento de poesía donde hubo un mesón para degustar las cosas que apetecía Neruda. Este es el ambiente predilecto del analista internacional Raúl Sohr, un habitué al que le gustan “los lugares con alma” y que acaba de publicar el libro “Chao, petróleo”, un texto de fácil lectura sobre crisis energética.
-Usted dice que le gusta este lugar porque tiene alma. ¿Cómo es eso?
-Tiene al payador Eduardo Peralta que es un gran artista y tiene un calor que lo puedes apreciar en esta enorme cava de vinos (que está a la vista); puedes ir a la terraza en las noches de verano; estar aquí en este interior acogedor. He invitado a muchos extranjeros para acá, entre otras cosas porque tienen muy buen pescado.
-¿Qué lo tiene más picado: que EEUU consuma un cuarto del petróleo mundial o que no haya firmado el Protocolo de Kioto?
-Lo que me tiene más picado es que no hay una conciencia a nivel internacional y en Chile, en particular, sobre la gravedad de la crisis que estamos enfrentando. Si a esta situación no le ponemos atajo en el más breve plazo posible, nos va a conducir a una serie de tragedias, algunas de ellas irreversibles. Por ejemplo, los huracanes son 50% más fuertes que hace medio siglo, porque se ha calentado el Mar Caribe, lo que les da más potencia. Se están derritiendo los glaciares, lo que significa que en varias zonas de Chile nos vamos a quedar sin agua, incluido Santiago, porque el glaciar Echaurren que alimenta el embalse El Yeso, si se sigue derritiendo a esa velocidad, según las predicciones, en 50 años no tendrá agua. Se está produciendo un desorden planetario con tremendas consecuencias para todos y seguimos consumiendo petróleo como si fuera infinito y no tuviera impacto sobre el medio ambiente.
-Barack Obama era la promesa del cambio en EEUU. ¿Habrá modificaciones en la política ambiental?
-Ya los hay y en muchos sentidos. Una es la política hacia las empresas automotrices, donde el gobierno les ha exigido una serie de metas verdes a la General Motors y a la Chrysler, que están hasta cierto punto estatizadas. Estados Unidos está iniciando la construcción de líneas de ferrocarriles con miras a bajar el transporte que utiliza hidrocarburos y Obama ha planteado reducir 17% las emisiones de CO2. Eso es un avance en relación al gobierno de Bush, donde había dudas de que el petróleo causara problemas y se planteaba que lo único que había que hacer era desarrollar nuevas tecnologías. El segundo gran contaminador es China, y está realizando el programa más importante de la historia en desarrollo de ferrocarriles, con 42 líneas nuevas de trenes de alta velocidad. Los europeos también están duplicando las líneas de ferrocarriles.
-¿Cómo están influyendo las empresas petroleras (“las siete hermanas”) para que no haya inversión en otras energías?
-Las petroleras no tienen ningún interés y no quieren que se desarrollen energías renovables y alternativas y la prueba de eso es que cuando el petróleo sube mucho, se asustan y tratan de que baje y lo mismo hacen los países productores. Está calculado que por encima de US$ 70 hay energías alternativas que se tornan competitivas, entonces, tratan de que el precio no suba demasiado para no estimular la producción de otras energías.