Rusia admite que el fuego avivó el peligro radiactivo
By Terram Communications

Rusia admite que el fuego avivó el peligro radiactivo

Mientras la Agencia Estatal para la Protección de los Bosques y Greenpeace alertaron sobre la propagación de las llamas en las áreas contaminadas, la entidad sanitaria federal desmintió la información y dijo en Briansk “todo está tranquilo”. La Nación, 12 de agosto 2010.

Han pasado 25 años desde la catástrofe de Chernobyl y sus fantasmas aún no dejan de acechar a las autoridades rusas, preocupadas ahora por las casi 4 mil hectáreas de bosques contaminados con material radiactivo, algunas de las cuales han sido afectadas desde mediados de julio por los incendios forestales. Según la Agencia Estatal para la Protección de los Bosques (AEPB), una de las regiones más golpeadas es la de Briansk, en la frontera de Ucrania y Bielorrusia, pero también hay zonas de Moscú, como Kaluga y Tula, ambas a 200 kilómetros de la capital (ver infografía).

Esta es la primera vez que un servicio ruso admite que hay algún peligro por los coletazos de la explosión del Reactor 4 de la planta nuclear en 1986, dado que en un principio sólo se había remitido a confirmar que las medidas de seguridad se habían reforzado en varias centrales que estaban amenazadas por las llamas. Esto, pues si bien el ministro de Situaciones de Emergencia, Serguei Shoigu, había dicho la semana pasada temer las consecuencias de posibles siniestros en la región de Briansk, funcionarios de la cartera negaron recientemente que las llamas hubieran alcanzado dicha zona.

Un vocero de la AEPB especificó ayer que hay 28 incendios declarados en un sector de 269 hectáreas, información que complementa la alerta lanzada previamente por la sede de Greenpeace en Rusia. Según la ONG, los datos recibidos por satélite indicaban la presencia de siniestros en Briansk

Pese a las pruebas, el jefe sanitario ruso, Guennadi Onischenko, desmintió la información al declarar que en Briansk “todo está tranquilo” y pidió a la prensa “no sembrar el pánico”.

“Hay mapas de contaminación (radiactiva) y mapas de los incendios. Basta con combinarlos. ¿Cómo se puede desmentir esta información”, refutó un responsable de la AEPB.

Dañina liberación

La explosión del Reactor 4 de la planta atómica de Chernobyl esparció hasta 200 toneladas de material fusible con una radiactividad de 50 millones de curies, equivalente a 500 bombas nucleares como la de Hiroshima, y contaminó vastas zonas de Ucrania, Bielorrusia y Rusia.

Si el fuego llega a tener contacto con dichas superficies, es factible que se liberen a la atmósfera partículas contaminadas dañinas para la salud. Con los vientos, el peligroso humo podría llegar a zonas pobladas.

Es por ello que el AEPB recomendó que se tomen “medidas de emergencia”, como “la protección de la población en los territorios afectados por el humo”. Aclaró, eso sí, que “no hay motivo para que cunda el pánico”. “Se quema la superficie y muchas partículas contaminadas están profundamente enterradas”, estimó uno de sus responsables Alexei Bobrinski.

“Considerando que se trata de dosis reducidas de radiación, no alcanzaría Moscú ni Europa del este, de acuerdo a nuestras estimaciones”, consideró, en tanto, el director del programa energético de Greenpeace-Rusia, Vladimir Chuprov.


 

  • Sin comentarios
  • 11/08/2010