Vertederos ilegales ocupan mil hectáreas de Región Metropolitana
Conama catastró 76 depósitos clandestinos y 320 microbasurales en la Región Metropolitana que crecen a un 10% cada año. Terrenos se vuelven casi irrecuperables y contaminan tanto las napas subterráneas como el aire. La Nación, 03 de agosto 2010.
Imagine la mitad de la comuna de Ñuñoa cubierta de basura. Esa es la superficie total de desechos que concentran los vertederos ilegales de la Región Metropolitana, que además de contaminar napas subterráneas e incluso el aire se ubican a menos de un kilómetro promedio de zonas residenciales. Un dolor de cabeza, especialmente para las comunas más periféricas.
Según la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) en la Región Metropolitana existen 76 vertederos ilegales VIRS (vertederos ilegales de residuos sólidos) y 320 microbasurales que además crecen un 10% por año, a pesar de los intentos por erradicarlos.
Algunas son propiedades de Serviu, de Bienes Nacionales y privados. Alejandro Donoso, director de la Conama Metropolitana, coordina con municipios y la Seremi de Salud para establecer un programa estratégico. “Sabemos cuales son los puntos que hay que atacar. Existe un sistema en línea y hay que tener un monitoreo porque los vertederos y los microbasurales son sumamente dinámicos. Se puede sacar toda la basura y trasladarla a otros lugares”, explica.
Un problema grave según la autoridad, que además de ser un foco de insalubridad, pueden contaminar napas subterráneas de la tierra y cursos superficiales de agua. Cuando eso ocurre, la mayoría de suelo afectado queda inservible para cualquier uso. “Ese terreno sólo se puede recuperar con un plan de remediación de suelo, por eso es importante erradicar los vertederos. Pero también es importante educar para que dejen de existir estos depósitos clandestinos”, indicó.
Volcanes de vapor
Una de las comunas más afectadas es Quilicura, en el extremo norponiente de Santiago. Su alcalde, Juan Carrasco, dice que catastraron 11 vertederos ilegales tras hacer una fiscalización por la contaminación del aire. “Encontramos muy mal olor debido a la combustión en sector norponiente de la comuna por donde ingresaban estos camiones a estos sectores a los vertederos clandestinos”, señala.
El edil asegura que en su comuna existen verdaderos “volcanes de vapor” que expuestos a mayores temperaturas se hacen más contaminantes, e insoportables. “La combustión de la basura se transforma en un daño ambiental, también en dolores de cabeza e insalubridad para los pobladores, un olor difícil de soportar por más de 15 minutos”, explica.
En tanto, Jorge Muñoz, director de Aseo y Ornato de Pudahuel, comenta que en la comuna han logrado clausurar la mayoría de los vertederos ilegales. Dice que aún queda un basural ubicado en Camino Miraflores, donde se encontró material de relleno y residuos que provocó que se formara una población de aves muy riesgosa por su cercanía con el Aeropuerto. “Un administrador informal se tomó la atribución de recibir material de relleno y residuos. El lugar se clausuró, pero estas clausuras son fácilmente vulneradas. Además son miles de toneladas de residuos, hay que retirar a un altísimo costo”, explicó.
Basura posterremoto
Sumado a esto, las comunas debieron afrontar otro tema después del terremoto: los escombros que no se dejaban fuera de las casas llegaban a parar en terrenos baldíos. En Buin, los pobladores incluso comenzaron a botarlos en el río Maipo. Rodrigo Etcheverry, alcalde de la comuna, explicó que cuando empezaron a aparecer los desechos en la rivera del río, se debió fiscalizar en coordinación con la Intendencia.
Hasta el lugar llegaban camionetas fleteras a botar todo tipo de material. “Ahí se hará una limpieza de todo el río, que acumula 50 años de escombros y neumáticos”, explica.