Nuevos bonos soberanos de Chile comprometen cuidar la biodiversidad para bajar la tasa de interés: Generaron alta demanda de inversionistas
Nuevos bonos emitidos por Chile reducen su tasa de interés al cumplirse dos metas a 2030: que 30% de los ecosistemas terrestres del país estén bajo protección oficial, y que 10% del territorio cuente con manejo efectivo, incluyendo planes de manejo, sistemas de monitoreo y personal a cargo. Inversionistas globales triplicaron el monto ofertado. Fuente: El Desconcierto, 29 de enero de 2026.
En el debate público se suele ver el crecimiento económico y el cuidado de la naturaleza como mundos que se oponen entre sí. Pero Chile está innovando en el mundo con instrumentos financieros cuyo valor depende de proteger el medio ambiente.
A principio de año, el Ministerio de Hacienda lideró la emisión de bonos soberanos en dólares y euros, cuya tasa de interés está ligada a metas de protección de la biodiversidad. La colocación de estos bonos es la primera operación del plan de financiamiento del fisco para 2026.
Las tasas de interés de estos bonos están ligadas a dos metas que se establecen para 2030: que al menos 30% del territorio terrestre del país se encuentre bajo protección oficial, y que al menos 10% del territorio cuente con manejo efectivo y criterios de protección.
Esta última meta busca evitar áreas protegidas “de papel” y garantizar que los territorios bajo protección tengan plan de manejo, sistemas de monitoreo, cámaras trampa, personal adecuado u otros criterios de gestión efectiva.
Si en la fecha estipulada se cumplen esos dos indicadores, se reduce la tasa de interés de los bonos. De esta forma, hay un incentivo financiero explícito para cumplir con las metas de biodiversidad a largo plazo. En este caso, un menor costo de financiamiento para el Estado, “permitiendo alinear la política ambiental con la estrategia de financiamiento del fisco”, tal como explica Carola Moreno, coordinadora de finanzas y asuntos internacionales del Ministerio de Hacienda.
Innovación en finanzas verdes
La emisión de estos bonos generó un alto interés de inversionistas globales, llegando a una demanda más de tres veces mayor a la ofertada y atrayendo tanto a inversiones de fondos tradicionales y de fondos ESG. Estos últimos invierten dinero solamente en iniciativas que tengan un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad.
De esta forma, Chile logra diversificar su base de inversionistas, y se posiciona como pionero en este tipo de instrumentos ya que, tras esta emisión, el total de bonos bajo denominaciones relacionadas con objetivos sociales, ambientales o de gobernanza alcanza 38% del stock total de la deuda.
Tal como explica Moreno, el país ya innovó en 2022, siendo de los primeros en emitir bonos soberanos vinculados a metas climáticas, con una estrategia que elaboró el Ministerio de Hacienda como parte del mandato de la Ley Marco del Cambio Climático, que compromete la carbono neutralidad de Chile a 2050.
En 2023 también se emitieron bonos vinculados a metas de empoderamiento femenino, y ahora se vuelve a innovar con los primeros bonos soberanos vinculados a compromisos del marco global de Kumming Montreal de Biodiversidad.
Chile, como parte de este marco, se compromete a conservar y gestionar de forma eficaz el 30% de los ecosistemas terrestres, costeros, marinos y de aguas continentales, así como eliminar gradualmente los incentivos perjudiciales para la biodiversidad, aumentar los incentivos positivos para la conservación (como es el caso de estos nuevos bonos), y otras metas relacionadas con proteger la biodiversidad.