El dilema de las tierras raras
La reciente aprobación del proyecto de tierras raras de Aclara en Penco reabre un debate que trasciende lo ambiental y se instala en el plano geopolítico y económico. Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram, señala que, en un contexto de creciente disputa global por minerales críticos y de interés estratégico para potencias como Estados Unidos y China, nuestro país enfrenta el dilema de profundizar su rol como exportador de materias primas o avanzar hacia un modelo de mayor valor agregado. Mientras el proyecto promete insertarse en las cadenas de suministro de minerales esenciales para tecnologías y defensa, también genera cuestionamientos por sus impactos en el medio ambiente y por los limitados beneficios que tendría para los territorios y sus comunidades, manteniendo al país en una lógica extractivista que incentiva la dependencia a la exportación de recursos naturales. Fuente: La Nueva Mirada, 18 de junio de 2026.
Hace pocos días la Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de la región del Biobío, aprobó el proyecto de inversión “Módulo Penco” de la empresa Aclara que pretende materializarse en la región del Biobío, comuna de Penco, cuyo propósito es la instalación de una faena minera y planta de procesamiento de tierras raras. Cabe recordar que esta iniciativa ha generado una importante oposición local desde sus inicios. El citado proyecto en más una ocasión fue sometido a calificación ambiental y tuvo un término anticipado del proceso. Luego el año 2023 la compañía ingresó a evaluación un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que fue acogido a trámite, el cual recibió numerosas observaciones por parte de los servicios públicos y la ciudadanía, sin embargo, tras el ingreso de una adenda excepcional entregada por la empresa en el mes de abril del presente año, finalmente fue aprobado a nivel regional.
Pero ¿Qué son las tierras raras? Se definen como un grupo de 17 elementos químicos metálicos, entre los que se encuentra el escandio y el itrio, más otros 15 elementos de la tabla periódica que se denominan lantánidos o lantanoides, y que, si bien no son escasos a nivel mundial, cuesta encontrarlos en concentraciones que permitan una extracción poco compleja o de alta ley. El proyecto en cuestión plantea la extracción del material regolito con fuerte presencia de arcillas que contienen lantánidos. Pero ¿qué motiva la existencia de este proyecto?
Al revisar el panorama mundial son pocos los países que producen tierras raras, China encabeza la lista con el 90% de la producción y suministro mundial de la última década, también es donde se encuentran las reservas más grandes conocidas hasta ahora. Pero como sabemos, producto de la guerra comercial y la competencia por la hegemonía mundial entre EE.UU y el gigante asiático, China está restringiendo su comercialización en los mercados internacionales. Entre los países que concentran las mayores reservas estimadas de este grupo de minerales, China encabeza la lista con el 37%, pero también se encuentran Brasil, Vietnam, Australia, Rusia e India, por mencionar algunos, y aunque Chile no aparece en el listado, el proyecto Aclara resulta ser atractivo para EE.UU que no quiere depender de China.

Probablemente este contexto mundial fue el que motivó a que el 12 de marzo de 2026, un día después del cambio de gobierno y con motivo de la visita de Cristopher Landau, Chile y EE.UU. suscribieran una declaración conjunta para establecer “consultas sobre minerales críticos y tierras raras”, con el propósito de establecer mecanismos para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras, como también la identificación conjunta de proyectos de interés.
Adicionalmente en lo que se refiere a esta materia, en enero de 2026, durante los últimos meses de la administración Boric, el Ministerio de Minería dio a conocer la “Estrategia de Minerales Críticos”. Según se señala se tomaron en consideración criterios geológicos, productivos, comerciales o estratégicos y se catalogaron como minerales críticos: Cobre (Cu), Litio (Li), Molibdeno (Mo), Renio (Re), Cobalto (Co), Elementos de Tierras Raras (ETR), Antimonio (Sb), Selenio (Se), Telurio (Te), Oro (Au), Plata (Ag), Hierro (Fe), Boro (B) y Yodo (I). Si bien el concepto no tiene una sola definición y mas bien se refiere a minerales esenciales utilizados hoy en día en diferentes sectores productivos o industriales y que presentan riesgos de suministro.
¿Pero que importancia tienen los minerales críticos incluidas las tierras raras a nivel mundial? Como ya señalamos son elementos o minerales económicamente importantes, necesarios para la elaboración de nuevas tecnologías y que no tienen reemplazo en las líneas productivas, o cuya escasez afectaría o pondría en riesgo las cadenas de suministro. En general se utilizan en dispositivos móviles, medicina, transición energética, pero también en la fabricación de artefactos de uso militar como misiles y sistemas de radar, justamente es en estos últimos donde las tierras raras tienen un rol relevante.
Entonces deberíamos preguntarnos ¿Qué significa que en nuestro territorio, se desarrolle un proyecto de extracción de tierras raras? Pues más allá del impacto denunciado por organizaciones locales y alcaldes que no quieren ver destruido el lugar donde habitan, resulta evidente que, si un proyecto de esta naturaleza se llega a materializar, probablemente estaríamos quedando en una situación geopolítica distinta. Chile ya tiene un rol relevante en el planeta como productor de al menos dos minerales críticos que presentan alta demanda en los mercados globales, como son el cobre, del cual somos el primer productor mundial, y el litio del cual ostentamos el segundo o tercer lugar. Entonces cabe preguntarnos ¿Queremos seguir siendo un país primario exportador? Pero también deberíamos considerar ¿Qué beneficios trae para nuestros territorios y su gente continuar extrayendo minerales y exportándolos como materias primas y casi sin ningún nivel de procesamiento? Un proyecto como el recientemente aprobado por la COEVA del Biobío no nos ayuda a salir de la fase primaria exportadora, sino que nos deja donde mismo, pero con impactos ambientales locales relevantes. Esto sin duda nos plantea un dilema y una situación geopolítica con derivadas de poder estratégico a ojos vista, que no puede pasar inadvertida como sus mentores quisieran y se debe continuar analizando en mayor profundidad.