Los registros de producción entregados por SERNAPESCA a la SMA revelan que esa cifra se mantuvo bajo el umbral acordado hasta 2018. Un año después, en 2019, la curva cambió de forma abrupta, llegando a producir 102 toneladas. Luego, en 2022 llegó a 267 toneladas, y en 2024 alcanzó las 347 toneladas, casi siete veces el máximo autorizado.
Como se indica en el reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEAI), cualquier piscicultura que produzca ocho o más toneladas anuales de peces con uso de aguas continentales debe ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. No obstante, según el documento, la empresa nunca lo hizo.
Por esta situación, la salmonera Mowi Chile arriesga multas de hasta 5.000 unidades tributarias anuales (UTA) —cerca de $4.2 mil millones—, clausura o revocación de su RCA, conforme a la Ley Orgánica de la SMA. La empresa tiene un plazo de 22 días hábiles desde la notificación para presentar descargos, y 15 días hábiles para ofrecer un Programa de Cumplimiento. Si este último es aprobado y ejecutado satisfactoriamente, el procedimiento puede cerrarse sin sanción.
Infraestructura duplicada sin RCA
El salto productivo tiene un correlato físico. El análisis de imágenes satelitales realizado por la División de Fiscalización de la SMA constató que entre 2019 y 2021 la empresa incorporó cuatro piscinas circulares y nueve estanques adicionales sin autorización ambiental.
El plano as built presentado por la propia empresa en agosto de 2025 confirma que la infraestructura actual alcanza un volumen total de 1.650 metros cúbicos, más del doble de los 698 metros cúbicos contemplados en el proyecto técnico original.
La SMA determinó que estas modificaciones constituyen “cambios de consideración” en los términos del Reglamento del SEIA, aplicable a proyectos iniciados antes de la entrada en vigencia del sistema. La suma de las obras ejecutadas sin calificación ambiental configura, por sí sola, una tipología de ingreso obligatorio al SEIA.
Antecedentes que se acumulan
Este no es el primer problema legal que enfrenta la salmonera en este centro. En julio de 2024, SERNAPESCA interpuso una denuncia ante el Juzgado de Letras de Puerto Varas por vertimiento de lodos —alimento no consumido y fecas de peces— al lago Llanquihue, originada en una fiscalización de abril de 2023 que constató roturas en el sistema de filtros rotatorios. En enero de 2025, el tribunal de primera instancia condenó a Mowi Chile al pago de 1.000 UTM. La empresa apeló y la causa está pendiente ante la Corte de Apelaciones de Puerto Montt.
En paralelo, la SMA ya había decretado en febrero de 2026 medidas provisionales contra la compañía, entre ellas la prohibición inmediata del uso de formalina —sustancia cancerígena empleada en unos 2.000 litros mensuales según las inspecciones— tras constatar mediante filmación subacuática la acumulación de materia orgánica en el sustrato del lago.