[CodexVerde] Cenizas de incendios y hojas de eucalipto pueden reducir casi por completo el oxígeno en ecosistemas de agua dulce
Una investigación liderada por un académico de la Universidad de Concepción analizó cómo interactúan los residuos de incendios forestales y los compuestos liberados por hojas de eucalipto. Los experimentos mostraron que, aunque ambos factores pueden contrarrestar parcialmente sus efectos sobre la acidez del agua, juntos intensifican la pérdida de oxígeno y generan estrés fisiológico en organismos acuáticos. Fuente: CodexVerde, 19 de octubre de 2026.
Los efectos de los incendios forestales no terminan cuando se apagan las llamas. Las cenizas que quedan en el suelo pueden ser arrastradas por la lluvia hacia ríos y otros cuerpos de agua dulce, donde alteran sus condiciones químicas. Si estos residuos llegan a cursos de agua en zonas con plantaciones de eucalipto, pueden encontrarse con los compuestos que liberan sus hojas al descomponerse.
¿Qué ocurre cuando ambos factores actúan al mismo tiempo? Una investigación liderada por el Dr. Mauricio Urbina, académico de la Universidad de Concepción e investigador principal del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), examinó sus efectos individuales y combinados sobre la química del agua y los organismos que la habitan.
El estudio, desarrollado junto a investigadores de la Universidad Autónoma de Chile y la Universidad de La Frontera, identificó una interacción que puede tener consecuencias relevantes para los ecosistemas acuáticos: mientras las cenizas y los compuestos de las hojas de eucalipto contrarrestaron parcialmente sus efectos sobre el pH, su combinación intensificó la pérdida de oxígeno disponible en el agua.
Estas respuestas corresponden a dos tipos de interacción. Un efecto antagónico ocurre cuando dos factores contrarrestan parcialmente sus efectos, como sucedió con el pH. En cambio, un efecto sinérgico se produce cuando la combinación intensifica una respuesta, como ocurrió con la pérdida de oxígeno.
“La principal importancia de este estudio radica en entender cómo los cursos de agua dulce responden a dos factores de estrés cada vez más comunes: la introducción de especies exóticas, como las plantaciones de eucalipto, y los incendios forestales, cuya severidad y frecuencia se ven favorecidas por las condiciones asociadas al cambio climático”, explicó el Dr. Urbina.
Menor mortalidad, pero mayor costo fisiológico
Para estudiar las consecuencias sobre los organismos acuáticos, el equipo utilizó ejemplares de Daphnia magna, un pequeño crustáceo de agua dulce ampliamente empleado en investigaciones de ecotoxicología por su sensibilidad frente a cambios ambientales.
Los ensayos mostraron que los compuestos liberados por las hojas de eucalipto fueron más tóxicos cuando actuaron por sí solos que cuando se combinaron con cenizas. Según los investigadores, la neutralización parcial del pH ayudaría a explicar esta reducción de la toxicidad aguda.
“Observamos que la mortalidad fue inferior en el tratamiento que combinaba los compuestos liberados por las hojas de eucalipto con las cenizas, en comparación con el tratamiento que contenía solamente los compuestos de las hojas. Esto sugiere que la neutralización del pH tiene un efecto que reduce la letalidad”, señaló el académico.
Sin embargo, la menor mortalidad no significó que los organismos estuvieran libres de consecuencias. Los investigadores observaron que todos los tratamientos aumentaron significativamente el metabolismo de los ejemplares, lo que indica una mayor demanda energética.
“Cuando evaluamos el consumo de oxígeno de los organismos sobrevivientes, observamos que el tratamiento combinado generó una mayor demanda metabólica. Esto demuestra que, aunque exista un efecto menos negativo sobre la supervivencia, los organismos igualmente deben asumir costos asociados a los procesos de detoxificación”, enfatizó el Dr. Urbina.
Así, los resultados muestran que una combinación de factores puede reducir un efecto negativo y, al mismo tiempo, intensificar otro. Aunque la neutralización parcial del pH estuvo asociada a una menor mortalidad inmediata, los organismos sobrevivientes debieron afrontar un mayor costo fisiológico.
Evaluar los impactos ambientales en conjunto
Los hallazgos aportan antecedentes para comprender cómo interactúan las plantaciones de especies exóticas y los incendios forestales en los ecosistemas de agua dulce. También muestran por qué evaluar cada factor de manera aislada puede ser insuficiente para anticipar las respuestas de los organismos frente a perturbaciones ambientales simultáneas.
En territorios expuestos a incendios, las cenizas pueden llegar a los cursos de agua mientras continúa la descomposición de hojas y otros restos vegetales. La combinación de estos aportes puede modificar tanto las propiedades químicas del agua como las condiciones que enfrentan los organismos acuáticos.
Por ello, los autores plantean la importancia de avanzar hacia evaluaciones ambientales que consideren múltiples factores de estrés, especialmente en zonas propensas a incendios forestales y con presencia de plantaciones exóticas.
La investigación contribuye a ampliar el conocimiento sobre la vulnerabilidad de los ecosistemas acuáticos frente a estas interacciones. Aunque los experimentos se realizaron en condiciones controladas y sus resultados no permiten extrapolar directamente la magnitud de los efectos a todos los ríos, sí muestran que las consecuencias de los incendios pueden extenderse más allá de las áreas quemadas y deben considerarse en la evaluación de los ecosistemas de agua dulce.