SMA inicia proceso de sanción contra Aquachile por 14.300 toneladas de salmón producidas ilegalmente en un parque nacional
Tras una investigación de Fundación Terram, luego de dos años la Superintendencia del Medio Ambiente inició un proceso de sanción contra la mayor salmonera del país por registrar más de 14 mil toneladas producidas entre 2012 y 2023 dentro de un parque nacional, sin evaluación ambiental.
El Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) establece que los centros de engorda de salmones en el mar que aumenten en 35 toneladas su producción respecto de lo autorizado en su proyecto técnico, deberán ingresar al SEIA para evaluar los impactos ambientales, por ser este un cambio de consideración.
A esto se suma que los centros salmoneros que ingresaron a trámite antes de la entrada en vigencia del SEIA, en abril de 1997, no tenían la obligación de evaluar sus impactos ambientales, y la prohibición de entregar permisos dentro de las porciones marinas de los parques nacionales fue establecido recién en 2013, tras un dictamen de la Contraloría.
De acuerdo a los antecedentes publicados por Fundación Terram en una investigación de 2024, el centro de engorda de salmones Canalad de Aquachile solo contaba con un proyecto técnico aprobado en 1995 por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), el cual le autoriza a producir hasta 420 toneladas de salmones durante cada ciclo productivo, umbral que superó en siete ocasiones distintas entre 2012 y 2023, según corroboró el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) a partir de la consulta de la SMA (ver tabla).
En total, Aquachile produjo 17.247 toneladas de salmones durante seis ciclos productivos, de las cuales 14.307 toneladas fueron por fuera de lo autorizado legalmente, equivalente al 85% del total producido.
En promedio, en cada uno de estos siete ciclos productivos, este centro de Aquachile produjo 2.043 toneladas por encima de lo autorizado en su proyecto técnico, muy por encima de las 35 toneladas sobre el umbral autorizado que le permite la normativa.
Fuente: Formulación de cargos de la SMA contra Aquachile, donde cita informe de Sernapesca.

Decenas de casos de elusión al SEIA sin sanción
El centro Canalad no es el único que habría eludido el SEIA. Según las investigaciones de Terram, en total son 61 centros salmoneros que han eludido la evaluación ambiental: 4 centros dentro de parques nacionales; 9 dentro de reservas nacionales y 48 centros fuera de áreas protegidas que en total han producido más de 500 mil toneladas por sobre lo autorizado en sus proyectos técnicos, desde la entrada en vigencia de la SMA en 2013.
Para el periodista de Terram y autor de la investigación, Maximiliano Bazán, “es de esperar que surjan más procedimientos sancionatorios por parte de la SMA por salmoneras que eluden la evaluación ambiental, ya que como hemos podido develar, esto que se corrobora en este centro de cultivo es una práctica que se replica en otras decenas de casos”.
En cuanto a los efectos ambientales, este aumento exponencial de peces trae consigo una mayor introducción de nutrientes al fondo marino, producto de las fecas y el alimento no digerido por ellos, lo cual puede generar una disminución del oxígeno disponible, poniendo en riesgo a todas las especies que habitan en estos ecosistemas.
“Todo esto es particularmente grave en vista de la megarreforma que acaba de aprobar el Congreso, donde los centros salmoneros podrán “micro-relocalizarse” dentro de su concesión actual, sin evaluar ambientalmente dicho traslado, como también, bajo condiciones aún poco claras, relocalizarse hacia una distancia mayor y fuera de la concesión actual, sin necesariamente evaluar los impactos ambientales que generará trasladar su producción industrial a un ecosistema distinto”, agrega Bazán.
Debilidad institucional de los organismos públicos
De acuerdo a la normativa, la Subpesca es la encargada de aprobar la siembra de peces en los centros de cultivo, mientras Sernapesca tiene un rol fiscalizador sobre la actividad sectorial. A ello se agrega la SMA, que debe fiscalizar y sancionar los incumplimientos a los instrumentos de gestión ambiental, como son las Resoluciones de Calificación Ambiental o la ausencia de ellas.
“Llama la atención que la Subpesca no tenga sistematizada la información de los proyectos técnicos, pues cuando los centros operan sin un permiso ambiental, como ocurre en decenas de casos, la cantidad de peces a sembrar al inicio de cada ciclo productivo lo debe autorizar la Subpesca en base a lo establecido en dicho proyecto técnico. De lo contrario, la solicitud de siembra que presentan las empresas no tiene una contraparte, dejando espacio a un aumento de la producción de forma desregulada y sin evaluación ambiental”, agrega el investigador.
Revisa acá el expediente del proceso sancionatorio contra Aquachile
Aquachile y el caso del senador Calisto
Aquachile es el brazo salmonero del conglomerado agroalimentario más grande del país, como es Agrosuper, a su vez propiedad del grupo Vial-Concha. Solo durante el primer semestre de 2026 la salmonera obtuvo ganancias por USD $111 millones, según informó a la Comisión para el Mercado Financiero.
Recientemente, en el marco de una investigación por fraude al fisco que involucra al senador Calisto y su círculo de confianza, Roland Cárcamo, ex jefe de campaña del actual senador, declaró ante la Fiscalía que Aquachile financió a Calisto durante su reelección para diputado en 2021 a través del pago de asesorías que nunca se prestaron por parte de una consultora propiedad de Cárcamo, la cual habría sido utilizada como fachada para intermediar dineros que terminaban en manos del hoy senador, según informó el medio Fast Check, quien jugó un rol clave en la reciente aprobación de la megarreforma del gobierno, que incluyó artículos que benefician de forma importante la expansión de la industria salmonera.