Vecinos de Antofagasta alertan por expansión minera al lado de segundo sitio con más geoglifos en el mundo
La ampliación minera de El Abra contempla intervenciones como un relave casi del doble del tamaño de Calama a 10 km de los geoglifos de Chug Chug. Fuente: El Desconcierto, 10 de junio de 2026.
Por El Desconcierto
Una empresa minera ingresó a evaluación ambiental un mega proyecto de US$ 7500 millones para ampliar la operación de la mina El Abra hacia el interior de la comuna de Antofagasta. Algunas de las intervenciones se ubicarán a pocos kilómetros de uno de los sitios con mayor concentración de geoglifos en el mundo: el Parque Arqueológico Geoglifos de Chug Chug.
Algunas de las obras del proyecto más cercanas al parque son el tranque de relaves mineros de la faena, que abarcará una superficie de 5900 hectáreas, equivalentes a casi el doble de la ciudad de Calama, con muros de contención de la altura de edificios de 40 pisos.
El tranque de relaves se ubicaría a unos 10 kilómetros del parque y se verá desde los miradores, por lo que se admite un impacto en el paisaje. También se considera un acueducto que cruzará a metros del parque.
Minería y geoglifos
Según el Estudio de Evaluación Ambiental presentado por la empresa, los impactos que se generarán en el parque de geoglifos no serán significativos, por lo que no requieren de grandes medidas de mitigación o reparación.
Esto es lo que están cuestionando las comunidades, que llaman a la comunidad a enviar observaciones al proyecto antes del 1 de julio para que la empresa evalúe el nivel de impacto que generarán las intervenciones dada su envergadura.
Según explica Andrea Vásquez, de la Coordinadora en Defensa del Río Loa, el proyecto es de los más grandes que se han presentado en la región en los últimos años, y no destina ni un 2% de su inversión en medidas para compensar el impacto.
El proyecto también declara impactos sobre madrigueras de chinchillas y sobre yaretas; una de las plantas más longevas y de lento crecimiento del planeta, que se encuentra en estado vulnerable de conservación. A esto se suma el impacto de contaminación sobre zonas que ya sufren por la contaminación minera.
Geoglifos de Chug Chug
A lo largo de las laderas de los cerros en la zona de Chug Chug al norte de María Elena, se pueden ver cerca de 500 geoglifos de hasta el año 1000 a.c con formas antropomorfas, animales costeros como ballenas o albacoras, figuras como la chakana y otros dibujos que son memoria viva de las rutas caravaneras y de cómo los pueblos transitaban de cordillera a mar. Se trata de uno de los sitios de geoglifos más monumentales del mundo.
“Estas rutas caravaneras unen dos oasis fundamentales en este trayecto que son el de Calama y el de Quillagua. Los geoglifos evidencian distintas épocas de intercambio, comunicación y tránsito entre pueblos que aún no están estudiadas completamente. Intervenirlos sin medidas de mitigación vulneran ese principio de poder investigar y mantener viva la memoria de estos pueblos”, comenta Andrea.
El sitio está reconocido como Monumento Arqueológico y hoy es administrado por dos comunidades indígenas del desierto que también promueven el turismo y estudio científico en el lugar.