Dirección Metereológica revela que febrero fue el mes más caluroso de la historia en la Antártica

Desde 1959, cuando Chile comenzó a medir la temperatura en la Base Antártica Arturo Prat, que no se había registrado una media máxima de 5,1 grados con peaks de 13°. Fuente: El Día, 1 de marzo de 2020.


El recién pasado mes será un periodo que los investigadores y defensores del medio ambiente chilenos difícilmente podrán olvidar, pues según informa la Dirección Metereológica de Chile en su sitio web, el segundo mes de este año fue el febrero más caluroso en la Base Antártica Arturo Prat desde que se registran las temperaturas (1959).
De acuerdo a las cifras proporcionadas por la Estación Metereológica Arturo Prat, ubicada en la Base Antártica del mismo nombre, el promedio de temperaturas máximas del recién pasado mes fue de 5,1 grados, con un peak de hasta 13 grados, registrados el 9 de febrero.

Al respecto, desde la propia Dirección Metereológica de Chile, el especialista Luis Salazar confirmó a EL DÍNAMO que “los datos son correctos” y que “la explicación ya se conoce, pues, tiene que ver con el calentamiento global y no hay otra condición”.

“Diciembre, enero y febrero son los meses más cálidos en la Antártica. A veces ocurre que por condiciones meteorológicas locales la temperatura sube, por ejemplo, cuando hay un cambio de masa de aire y entra una de aire cálido, o hay persistencia de viento norte, lo que aumenta la temperatura”, explicó el meteorólogo.

Sin embargo, luego aclaró que “es evidente que estos valores tan altos, disimiles y que escapan a los promedios dan cuenta que estamos hablando de otra condición, de un fenómeno más global“.

Efectos en el medioambiente

Sobre los efectos producidos por las continuas olas de calor en el continente blanco, el jefe científico del Instituto Antártico Chileno (INACH), Marcelo González -quien se encuentra realizando la 56° Expedición Científica Antártica de nuestro país- habló con EL DÍNAMO.

Según contó el especialista, en la Base Escudero, donde principalmente trabaja la delegación chilena, “normalmente en verano hay caída de nieve, con tormentas que dejan algunos milímetros”, pero que “desde diciembre del 2019 no ha ocurrido (…) llegar allí y ver esto fue un panorama desolador“.

“Se produce porque hay una tendencia a un calentamiento constante en la península antártica. En definitiva, estas altas temperaturas muy extremas -que no se ven tan frecuentemente- en el futuro seguirán ocurriendo con mayor frecuencia y con valores parecidos de entre 18 y 20 grados, en el caso de la temperatura del aire”, agregó el científico chileno.

El doctor González además reveló que han estado haciendo mediciones de la temperatura del mar entre los 8 y 20 metros de profundidad. Según dijo, “el agua de está calentando. Hemos advertido un aumento de 3 grados con respecto a la temperatura normal en verano”.

Ayudar a la fauna de la Antártica

Al consultarle a Marcelo González qué se puede hacer ante este panorama, y si es que la situación es reversible, no dio muy buenas noticias. “Evidenciamos que el cambio climático afecta a grandes dimensiones del planeta, específicamente en la península antártica que se ha calentado más en el corto tiempo que otras zonas del mundo”, aseguró.

Sin embargo, explicó que ya están trabajando junto a científicos de Argentina para crear un área marina protegida que, entre otras cosas, “nos podría permitir proteger el krill, que además de verse afectado por la pesca hoy se ve afectado por el cambio climático”.

“A su vez hay otros animales como ballenas, pingüinos, focas y lobos marinos que dependen de esta cadena. Se les puede ayudar a que soporten de mejor forma estas condiciones y el cambio climático“, concluyó el experto.

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