Infografía: Evolución histórica de la institucionalidad pesquera en Chile

Desde el 28 de abril de este año se encuentra con suma urgencia el proyecto que crea el nuevo Ministerio de Agricultura y traslada a esta cartera toda la institucionalidad pesquera, sin embargo, desde Fundación Terram aseguran que este reordenamiento no resuelve el histórico carácter secundario de las materias relacionadas a la pesca y los océanos.


El 23 de enero de este año, tras la firma del Presidente Sebastián Piñera, ingresó a tramitación legislativa el proyecto de ley que crea el nuevo Ministerio de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural (boletín N° 13.218-06), que se encuentra actualmente con suma urgencia desde el 28 de abril. La iniciativa, tal como indicó el mandatario al momento de su ingreso, tiene como objetivo principal incrementar el potencial agroalimentario del país.

Sin embargo, además de incrementar las competencias del sector agrícola, con el otorgamiento de nuevas atribuciones al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en el control de la cadena productiva y con la creación de una subsecretaría con el mismo nombre del ministerio, el proyecto incorpora otra particularidad: el traslado de toda la institucionalidad pesquera desde Economía a la cartera de Agricultura.

De esta manera, de avanzar la tramitación del proyecto, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA), el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura y todo organismo competente en la materia quedarían bajo tutela del nuevo ministerio.

Pero esto no es nuevo: tal como muestra una exhaustiva revisión de Fundación Terram, la institucionalidad pesquera ha sido amparada por distintas carteras a lo largo de su historia, recayendo en la correspondiente a Agricultura entre los períodos comprendidos entre 1925 y 1931, y entre 1953 y 1976, cuando se crea la SUBPESCA al amparo del Ministerio de Economía.

Para Elizabeth Soto, licenciada en biología marina e investigadora de la organización, el traslado de lo relativo a pesca no constituye en sí mismo el problema central de la iniciativa (lo que se encuentra, de hecho, en la línea de reestructuraciones ministeriales en otros países), sino el mantenimiento del histórico carácter secundario de las temáticas relacionadas a la pesca  y los océanos en la institucionalidad pública en nuestro país.

“Si bien el proyecto de ley presenta avances interesantes como la incorporación de la seguridad alimentaria en políticas pesqueras y acuícolas, y la posibilidad de concentrar en un solo ministerio todas las actividades relacionadas a ello, resulta paradójico que por séptima vez en nuestra historia la institucionalidad pesquera sea trasladada para estar nuevamente en una cartera cuyas competencias escapan a la comprensión del mar y las complejidades de las actividades que se realizan en él”, indica la investigadora, agregando que “llama fuertemente nuestra atención que este proyecto se encuentre con urgencia suma, en medio de la crisis sanitaria que atraviesa el país y que no esté en agenda la revisión del mismo por parte de la comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos, reforzando, desde nuestro punto de vista, el lugar secundario que tendrá el rubro de la pesca y la acuicultura en el nuevo ministerio».

Parte del análisis de Fundación Terram puede ser revisado en el libro “La regulación pesquera a través de la historia: la génesis de un colapso”, elaborado por Elizabeth Soto y el abogado Christian Paredes, y publicado en diciembre del año 2018 (DISPONIBLE AQUÍ). Del mismo modo, un resumen cronológico de la evolución de la institucionalidad pesquera puede consultarse en la infografía que se presenta a continuación:

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