La hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles
Para poder avanzar en lo que para muchos es el desafío real detrás de la acción climática, representantes de más de 50 países de todo el mundo están reunidos desde el 24 hasta el 29 de abril en Santa Marta, Colombia. El objetivo es crear una hoja de ruta realista y por ende gradual, para abandonar el uso de combustibles fósiles en el mundo.
Fueron 28 años de negociaciones climáticas en las COP para que finalmente se lograra mencionar explícitamente a los combustibles fósiles en los textos finales aprobados por las partes firmantes.
Esa primera mención tampoco logró ningún avance, y en la COP 30 en Brasil tampoco se mencionó el abandono progresivo de los combustibles fósiles, provocando que más de 50 países acordaran una conferencia paralela para perseguir explícitamente este objetivo.
Gas, carbón y petróleo en Chile y Latinoamérica
La conferencia llega en un momento donde la guerra en Irán ha dejado al descubierto la volatilidad de los precios del petróleo, y las consecuencias que sufren las economías dependientes de los combustibles fósiles.
Estos impactos han implicado aumentos en el costo de la vida a lo largo de Latinoamérica mientras se acercan para la región elecciones presidenciales en Brasil y Colombia durante lo que queda del año.
Aunque sigue siendo dependiente de los combustibles fósiles, la región ha ido avanzando en transición energética. Según un reporte del think tank global de energía Ember, en 2025 América Latina y el Caribe generó 63% de su electricidad a partir de fuentes renovables, por encima del promedio mundial de 34%, sobre todo por las hidroeléctricas y el aumento de energía solar y eólica.
Este recambio por sí solo no significa una reducción en el uso de petróleo, gas o carbón, como lo ilustra el mismo caso de Chile.
Según un estudio de la ONG Uno Punto Cinco, el volumen absoluto de energía fósil consumida en 2024 es 29% superior al consumido en el 200 y la reducción en el uso de carbón por el cierre de termoeléctricas ha sido absorbida por el aumento del gas natural. Chile gasta en promedio US$ 12 mil millones al año para importar combustible fósil, equivalente a entre 3% y 5% del PIB.
Además, la región alberga grandes potencias petroleras como Brasil, Colombia y Venezuela, con países que incluso avanzan en planes de explotación más agresivos como el caso de México con un plan para usar la controvertida técnica del fracking para extraer gas natural, o el de Brasil con planes para explotar petróleo en la desembocadura del Amazonas, que ha generado una fuerte polémica con comunidades indígenas.
Santa Marta
La conferencia internacional no será un espacio de negociación entre países ni se tomarán decisiones por consenso elaborando un acuerdo final que comprometa a los países participantes, como ocurre en las COP. Es más bien una instancia de debate para compartir experiencias y soluciones y unificar una hoja de ruta que permita abandonar la dependencia a los combustibles fósiles de forma gradual.
Según se destaca en un informe de Greenpeace, el encuentro reúne a los gobiernos que se han declarado a favor de abandonar los combustibles fósiles. Los países que se han posicionado en contra de este compromiso, como Estados Unidos, Rusia o Arabia Saudita, no estarían presentes.
Entre las temáticas a debatir, se busca proponer alternativas para reducir la dependencia económica, buscando por ejemplo fuentes de ingreso fiscal alternativo para suplir lo que perciben distintos estados a través del negocio fósil. También se discutirán formas de reducir la demanda de petróleo gas y carbón, contemplando los empleos que se pueden perder y buscando alternativas.
También habrá un debate sobre cómo fortalecer el multilateralismo y la cooperación internacional, apalancando además fondos del norte global, que reúne a los países que más contribuyen a la crisis climática, hacia el sur global que sufre las consecuencias de la crisis climática con menos recursos y más vulnerabilidad.
Durante los primeros días de la conferencia se escucharon ponencias científicas, luego se escucharán a las asambleas de la sociedad civil, pueblos indígenas y gobiernos subnacionales, y el 28 y 29 se celebraría un encuentro de alto nivel entre representantes gubernamentales. El objetivo es que esta sea la primera de varias reuniones para este fin, así como una señal de presión para que las COP por el clima adopten acciones más concretas para reducir el uso de combustibles fósiles.