El vertedero de los cóndores: El mayor emisor de metano del mundo que está en Chile
By valentina

El vertedero de los cóndores: El mayor emisor de metano del mundo que está en Chile

La ONU identificó al relleno sanitario Loma Los Colorados, en Tiltil, como la fuente de origen humano con mayores emisiones de metano del planeta. En ese mismo lugar, investigadores han identificado a la mayor congregación conocida de cóndores andinos en un solo sitio. ¿Cómo un paisaje asociado a residuos y crisis climática se convirtió también en una fuente clave de alimento para esta especie? Un experto explica la paradoja y lo que revela sobre los ecosistemas de Chile central. Fuente: Ladera Sur, 29 de abril de 2026.

El relleno sanitario Loma Los Colorados, en Tiltil, acaba de entrar en una lista incómoda. Según un nuevo reporte del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, a través del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO) este sitio —ubicado a unos 60 kilómetros de Santiago—encabeza el ranking mundial de fuentes humanas emisoras de metano. Este gas de efecto invernadero tiene unpoder de calentamiento hasta 80 veces superior al dióxido de carbono en sus primeras décadas en la atmósfera, lo que lo hace más potente en el corto plazo.

Esta ifnromación fue conseguida mediante el uso Sistema de Alerta y Respuesta al Metano (MARS). Con esto, IMEO utiliza 35 instrumentos satelitales para detectar superemisores, fuentes de metano de origen humano tan grandes que pueden verse desde el espacio.  Gracias a esto, los científicos saben desde hace tiempo qué industrias emiten más metano, permitiendo a los expertos identificar fuentes específicas y proponer soluciones para abordarlas.

MARS es el único sistema abierto basado en satélites que detecta a los superemisores y está conectado directamente a un mecanismo global que involucra a los países para reducirlos. A través de MARS, IMEO notifica directamente a los gobiernos y las empresas para que puedan reducir las emisiones de este potente gas de efecto invernadero. Desde su lanzamiento hace tres años, MARS ha permitido
reducir las emisiones de metano en 41 países. Se estima que, en conjunto, estas fuentes han liberado 1.200.000 toneladas de metano, una cantidad con un impacto climático equivalente al de las emisiones anuales de 24 millones de automóviles de gasolina.

foto basurero KMD, Til Til. foto de Google Earth
foto basurero KMD, Til Til. foto de Google Earth

El dato instaló nuevamente al vertedero en el centro de la discusión climática. Al mismo tiempo, este mismo lugar lleva años siendo escenario de otro fenómeno menos conocido y profundamente llamativo: es también el sitio donde se concentra la mayor agregación conocida de cóndores andinos registrada hasta ahora. La paradoja —un gran emisor de gases de efecto invernadero convertido a la vez en un espacio clave para una de las aves más emblemáticas de Sudamérica— abre preguntas sobre adaptación, crisis ecológica y los paisajes híbridos creados por la actividad humana.

Para Eduardo Pavez, investigador, doctor en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias, gerente de Bioamérica Consultores y autor del estudio sobre los cóndores en Loma Los Colorados donde se identificó su alta congregación, este fenómeno no es una curiosidad aislada, sino una señal ecológica más profunda. “La presencia de cóndores en los rellenos sanitarios es un barómetro muy sensible de lo que está ocurriendo con el suministro de alimento a escala regional”, explica.

Lejos de tratarse simplemente de aves aprovechando desperdicios, el comportamiento revela transformaciones mayores en los ecosistemas de Chile central: menos carroña disponible en la cordillera, cambios en la ganadería extensiva, sequía prolongada y una fauna que se adapta —o se ve empujada a hacerlo— en territorios profundamente intervenidos.

Cóndor andino en basural KMD, foto de Enrique Ortiz
Cóndor andino en basural KMD, foto de Eduardo Pavez

Un vertedero convertido en barómetro ecológico

Aunque el uso de vertederos por parte de buitres y carroñeros no es un fenómeno nuevo, lo observado en Loma Los Colorados destaca por su escala. Más de 17 años de monitoreo han permitido documentar cómo este espacio funciona como punto de alimentación para cientos de cóndores, especialmente juveniles y hembras, individuos que ocupan posiciones subordinadas dentro de la jerarquía social de la especie.

Según Pavez, en torno a esta fuente de alimento aparentemente improbable se despliega un conjunto de dinámicas sociales complejas: “Se observan relaciones que podríamos llamar de amistad, y sobre todo conductas jerárquicas en las que los machos dominan sobre las hembras y los viejos sobre los jóvenes”.

Lo que desde fuera pueden parecer simplemente aves alimentándose en un relleno sanitario, en realidad expresa una ecología mucho más sofisticada. Los cóndores llegan, comen y parten; toleran maquinaria, vehículos y presencia humana de maneras inusuales para una especie normalmente cautelosa. Para el investigador, esa flexibilidad habla de su inteligencia y capacidad de adaptación a ambientes profundamente transformados. Incluso, explica, aprovechan elementos propios de esta infraestructura para moverse.

“Utilizan las corrientes térmicas ascendentes que se producen sobre las chimeneas de las plantas de biogás para el vuelo de remonte”, dice, describiendo cómo las aves usan el aire caliente para elevarse y abandonar el lugar con eficiencia, incluso en condiciones poco favorables para planear.

Más allá de lo singular, Pavez insiste en que la presencia de estas aves allí funciona como una señal de algo mayor. Los cóndores —dice— siempre preferirán la cordillera, donde están sus dormideros, sus nidos y sus condiciones óptimas para volar. Si descienden al valle, es porque algo está cambiando en las montañas.

“Bajar hasta donde se ubican los rellenos sanitarios siempre implica mayores riesgos y gasto energético, lo que sólo se justifica si en la montaña no hay suficiente alimento”, explica. Desde esa perspectiva, los rellenos aparecen como un respaldo cuando escasea la carroña en el paisaje amplio: durante inviernos duros, períodos de sequía, cambios en la ganadería extensiva o brotes que afectan poblaciones de conejos, los cuales encuentran muertos debido a los brotes de mixomatosis.

De esta forma, que un relleno sanitario ofrezca alimento a una especie amenazada no significa necesariamente que sea un refugio ecológico. Es más, su presencia en estos lugares no está exenta de riesgos.

El estudio documentó eventos de intoxicación que afectaron a varios individuos, algunos fatales. También existen potenciales peligros asociados a ingestión de residuos peligrosos o contaminantes. Por eso el investigador plantea una mirada menos binaria sobre la paradoja entre amenaza climática y soporte ecológico. “Muchas situaciones tienen matices, no son blanco o negro”, dice. Y recuerda que, aunque los rellenos emiten metano, algunos como Loma Los Colorados cuentan con plantas que capturan parte de ese gas para producir energía. Además, bajo manejo adecuado, pueden reducir riesgos para la fauna.

Así, en Tiltil, uno de los principales focos mundiales de metano sigue siendo también escenario de una escena improbable: cientos de cóndores descendiendo sobre un paisaje hecho por humanos, recordando que incluso en los territorios más alterados, la naturaleza encuentra formas complejas —y a veces incómodas— de persistir.

*Las imágenes de este artículo cuentan con autorización para la difusión de la noticia bajo los créditos correspondientes en los canales de Ladera Sur.

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  • 30/04/2026

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