Puchuncaví – Quintero una negligente realidad
La Bahía de Quintero continúa siendo el reflejo de una crisis ambiental histórica marcada por la instalación de industrias contaminantes, la débil fiscalización estatal y la ausencia de medidas efectivas de descontaminación. Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram plantea en esta columna que, pese a décadas de estudios, episodios de intoxicación masiva y promesas gubernamentales para terminar con esta zona de sacrificio, las autoridades siguen aprobando nuevos proyectos industriales e inmobiliarios en un territorio ya altamente afectado. La columna advierte que, sin un plan integral con financiamiento y acciones concretas para recuperar el aire, el agua y los suelos, Puchuncaví y Quintero seguirán enfrentando una realidad de abandono y negligencia ambiental. Fuente: La Nueva Mirada, 7 de mayo de 2026.
La situación de la Bahía de Quintero no puede ser calificada más que como una negligente realidad que afecta a los habitantes de esta zona de sacrificio y que tras largos años de denuncias parece no tener solución. Pues el drama que viven desde hace décadas las personas de estas comunas no logra generar la sensibilización necesaria para que las autoridades tomen medidas que permitan iniciar un proceso de descontaminación de las comunas de Puchuncaví y Quintero.
Como bien sabemos, la situación que se vive en esta zona es de larga data, la cual comienza en los años 60 con la instalación del Complejo Industrial Ventanas (CIV), aunque antes de eso ya había un terminal de ENAP. Poco a poco y tras discusiones públicas, en esta bahía comienza a conformarse lo que en esa época se llamó un “polo de desarrollo industrial” en el cual además de ENAP, se instalan una fundición de cobre, inicialmente de propiedad de ENAMI, varias termoeléctricas a carbón, las empresas Oxiquim, Gasmar y Puerto Ventanas por solo nombrar algunas de ellas. Esto va determinando la existencia de uno de los complejos industriales más grandes de Chile, pero también una de las zonas más contaminadas sobre las cuales se tiene información.
Ya en 1985 el Dr. Chiang dio a conocer el primer estudio sobre la existencia de metales pesados presentes en esta área. Luego en 1993 se declara zona saturada para SO2 (dióxido de azufre) y MP10 (material particulado 10). Luego entre 1994 y 1997 ingresan nuevas instalaciones industriales. Cabe tener presente que recién a partir de 1997 fue obligatorio que proyectos y/o actividades susceptibles de causar impacto ambiental tuvieran que someterse a evaluación ambiental de acuerdo lo que establece la regulación. Sin embargo, la fiscalización ambiental como la conocemos en la actualidad solo comenzó a operar el año 2013 cuando entra en funcionamiento la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA).

Desde el año 2013 a la fecha se han sucedido episodios de contaminación masiva que han afectado a la población, entre las más recordadas está la contaminación de la escuela de La Greda y las intoxicaciones masivas del año 2018 que motivaron la conformación de una Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados, pero si se hace una revisión exhaustiva de los episodios de contaminación que han afectado a los habitantes de las comunas de Puchuncaví y Quintero, nos encontraremos con un registro dramático. Respecto de la contaminación en agua, aire y suelo de esta bahía existen numerosos estudios, la mayoría de ellos recogidos en un documento denominado la “Negligente Realidad de la Bahía de Quintero”.
El año 2022 con la llegada al gobierno de Gabriel Boric, hubo promesas de terminar con esta zona de sacrificio, de hecho, en 2023 se cerró la Fundición de Cobre de Ventanas uno de los mayores contaminantes por SO2, también en este periodo dejaron de operar dos unidades termoeléctricas a carbón (Ventanas 1 y 2), quedando pendientes de retiro otras dos unidades. A esto se sumaron algunos esfuerzos en relación a la gestión de episodios críticos, instalación de red pública de monitoreo de calidad del aire y la actualización de la normativa ambiental entre las cuales está la norma para centrales termoeléctricas, que es uno de los 43 decretos retirados por el Ministerio de Medio Ambiente al inicio de la administración Kast.
A pesar de todo esto, durante el gobierno de Boric se produjeron varios episodios de contaminación masiva y se generó un conflicto con pescadores artesanales por la construcción de una planta desaladora de agua de mar de propiedad de Aguas Pacifico, situación en la que tuvo que mediar el entonces ministro de Economía.

A fines del mes de abril, Puchuncaví -Quintero nuevamente es noticia, el Comité de ministros de la actual administración ratificó la aprobación ambiental (RCA) al proyecto Hidrógeno verde Bahía de Quintero, que pretende construir una planta para la producción de Hidrógeno Verde al interior de la Planta de Regasificación de Gas Natural (GNL). Casi al mismo tiempo se supo de una eventual manipulación de la información por parte de la empresa ENAP Refinería Aconcagua, en relación al cumplimiento del Plan de Descontaminación Concón- Quintero – Puchuncaví, lo cual determinó que la SMA anunciará que abrirá una investigación. Esta situación viene a sumarse a la ratificación de la aprobación que a inicios de abril realizó el Comité de Ministros al dar luz verde al proyecto inmobiliario Maratué, el cual pretende emplazarse en la comuna de Puchuncaví y que consistiría en la construcción de 14.000 viviendas sobre suelos que eventualmente podrían estar contaminados. En ese sentido hay que destacar que Chile no cuenta con normativa para suelos, es decir no tenemos una regulación nacional que nos permita determinar si un suelo está o no contaminado.
Hoy al igual que muchas otras veces los habitantes de las localidades de Puchuncaví y Quintero alzan la voz y reclaman ser escuchados. Hace ya muchos años que sabemos que la Bahía de Quintero está contaminada y que las autoridades no deberían autorizar allí ningún nuevo proyecto, como tampoco permitir la ampliación de los ya existentes. Lo urgente para estas comunas es que exista un plan que contemple acciones concretas y financiamiento para descontaminar el aire, agua y suelos de esta zona, de lo contrario esta continuara siendo una Zona de Sacrificio que vive cada día una negligente realidad.